La banca de desarrollo espera en 2010 brindar apoyo a más de 80 mil empresas, con una cartera de financiamiento que se tiene previsto que alcance un monto de 55 mil millones de pesos. Esto representaría un crecimiento con respecto a años anteriores.

Adalberto Padilla Limón, director de estatal de Nacional Financiera, comentó que, aunque actualmente la mayor parte de las empresas acude a la banca de desarrollo para tener liquidez, se espera que pronto puedan ampliar sus expectativas de crecimiento.

“Las empresas necesitan dinero para sobrevivir más que para invertir”, dijo. Padilla apuntó que hay casos que han conseguido un crecimiento, aun en medio de episodios difíciles como la crisis económica mundial y la contingencia sanitaria a causa de la influenza.

En el estado de México, el panorama de la banca de desarrollo es alentador, aunque Padilla reconoce que todavía faltan impulsar algunas medidas, como es el caso del crecimiento de las cadenas productivas, que integran a grandes empresas e instituciones gubernamentales con todas aquellas empresas con las que mantienen una relación comercial o de negocio.

En el Edomex, las cadenas productivas han alcanzado al gobierno de la entidad e instituciones como el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), o el Ayuntamiento de Toluca.

Padilla señala que actualmente se realizan pláticas con otros municipios como Ecatepec, Naucalpan o Tlalnepantla para que se incorporen a dicho programa, el cual permite que los proveedores del gobierno, tengan casi de inmediato los recursos pagados por prestar un servicio.

Este programa ha funcionado muy bien en la entidad, señala, el encargado de Nafin en el estado de México; y añade que empresas como MINSA, Arabela, Baby Creysi, entre otras, se acojan a él.

Apoyo a la industria automotriz

Recientemente, Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) otorgaron a Chrysler de Mexico un financiamiento por 400 millones de dólares, que permitirá a la automotriz traer a México la producción del Fiat 500.

Este financiamiento forma parte de la serie de medidas que la banca de desarrollo tiene previsto impulsar para fomentar a la industria automotriz, pues se le considera como un pilar que contribuye a la generación de desarrollo.

De acuerdo a Padilla, con este apoyo se buscó que la planta de Toluca “tenga toda la capacidad técnica”; éste es uno de los apoyos más grandes brindados por la banca de desarrollo, y se hizo con la finalidad de impulsar la economía, no sólo a nivel estatal sino también a nivel nacional.