La Dirección de Tránsito municipal de Toluca ha recibido a lo largo del presente año seis quejas en contra de policías de la corporación por supuestos actos de corrupción, reconoció la titular del área, Diana Ayala Albarrán.
Los uniformados municipales, explicó Ayala Albarrán, tienen la instrucción de no recibir dádivas ni pedir “mordida” a los automovilistas de la capital mexiquense, de lo contrario podrían ser acreedores a una sanción administrativa o hasta su destitución.
“Estamos abiertos a romper con este paradigma de Tránsito (es sinónimo de) corrupción”.
Explicó que la Dirección a su cargo ha recibido en 2010 un promedio de seis quejas por parte de la ciudadanía por supuestos actos de corrupción entre los elementos, que en ninguno de los casos se ha podido comprobar.
Abundó que hasta el momento ninguno de sus oficiales ha sido señalado directamente como responsable de estas anomalías, empero, dijo, si algún ciudadano identifica o le comprueba al policía que está cometiendo una falta debe reportarlo ante la Dirección de Tránsito.
“Hay que denunciar a los que pidan o promuevan estas acciones de corrupción”.
Diana Ayala comentó que algunas otras quejas recurrentes ante el área que ella encabeza están relacionadas con los lugares de estacionamiento y los parquímetros.
Refirió que la gente se queja de que los lugares de estacionamiento en las calles son vendidos y ante ello los oficiales de tránsito no intervienen o en el caso de los parquímetros hay molestia de los usuarios porque algunos no sirven.
También hay inconformidad de los automovilistas cuando al estacionarse en lugar prohibido son infraccionados e incluso han tratado de intimidar a los oficiales de tránsito al cumplir con su deber de levantar la infracción.
“Es recurrente que el ciudadano dice: a mí me retiraron la placa pero al que está enfrente no”.
Recalcó que cualquier acto de corrupción o intento de extorsión debe reportarse ante la autoridad correspondiente siempre y cuando haya manera de comprobar el dicho.
fuente: Milenio

