Crece la demanda de cuadrillas «atrapabaches» en municipios metropolitanos del Valle de México, en donde verdaderos cráteres aparecen con la lluvia y por obras viales como el Viaducto Bicentenario.
Con las lluvias cada día aparecen cientos de hoyos en el asfalto de avenidas como Periférico Norte, Gustavo Baz, Puente de Vigas, Primero de Mayo y avenida López Portillo, entre muchas calles y vialidades de los municipios metropolitanos del Valle de México.
Baches que no sólo provocan que los autos frenen y reduzcan la velocidad, sino además daños a las suspensiones y llantas de los vehículos.
«Sabemos que nadie manda a la naturaleza, pero aquí es donde afloran los trabajos deficientes y materiales de mala calidad que usan en la pavimentación y asfaltado de las avenidas», señaló Luis Palafox automovilista que cada día llega a sortear hasta 50 baches en el camino a su trabajo.
A los hoyos por las lluvias se suman los desniveles, rayado de pavimento y alteraciones de la superficie de rodamiento, que llevan a cabo constructores del Viaducto Bicentenario a lo largo de 22 kilómetros de Periférico Norte.
Salen los «atrapabaches»
Con las lluvias se incrementó 50% el número de llamadas a la línea telefónica de «atrapabaches» de Huixquilucan, reconoció Guillermo Zamacona, quien además estableció un novedoso sistema de comunicación vía twitter con los vecinos del municipio, que reportan la aparición de hoyos.
Las cuadrillas de atrapa baches pavimentaron el martes 40 hoyos en Hacienda de Las Palmas y ayer en Magdalena Chichicaspa y El Carmen.
Fuente: El Universal

