Más de 850 mil migrantes del Estado de México radican en estados de la Unión Americana donde se han radicalizado las medidas contra indocumentados afirmó la Coordinación de Asuntos Internacionales de la entidad.
Arnulfo Valdivia Machuca, titular del área, sostuvo que el gobierno estatal se mantiene al pendiente de los mexiquenses radicados en el país vecino del norte ante la discusión de la ley SB1070 de Arizona.
Abundó que el universo de paisanos que permanece en Estados Unidos es importante por lo que continúan monitoreando cualquier llamado de apoyo para la repatriación de quienes así lo consideren necesario.
Datos de la oficina estatal revelan que el estado de California es donde radica el mayor número de mexiquenses con la presencia de más de 350 mil personas que desde hace tiempo han optado por desarrollar sus actividades cotidianas en aquel país.
Le siguen las localidades de Illinois y Texas, donde una gran parte de pobladores de municipios del sur de la entidad como Tonatico se han establecido e incluso han retomado algunas de sus tradiciones para desarrollarlas en aquella nación.
En menor cantidad, le siguen demarcaciones como Arizona, Carolina del Norte, Florida, Nueva York y Pennsylvania con comunidades de entre 80 y 150 mil personas.

Entre las recomendaciones que se han enviado a oficinas de migración municipales destacan desenvolverse con prudencia en dichas localidades, donde existen comunidades antiinmigrantes bien identificadas que en algunos de los casos puede radicalizar sus protestas.
En caso de que se pretenda viajar a Estados Unidos, la oficina gubernamental recomienda llevar consigo en todo momento los documentos que comprueben la situación regular en dichas localidades.
“Si se viaja a Arizona, o si se vive en Arizona se tengan los documentos en todo momento y que si eres una persona que está intentando entrar a Arizona de manera indocumentada preferentemente no lo hagas”.

Subrayó “confiamos y con toda seguridad creemos que las leyes de Estados Unidos van a poder enmendar y a decantar esta ley que reprobamos profundamente”.
Un informe de especialistas sobre la caída de las remesas, pone énfasis en que la desaceleración norteamericana supera a las medidas de apoyo anunciadas por el gobierno federal, las cuales son insuficientes para impulsar la productividad, el empleo y la inversión foránea.
Al menos 120 familias mexiquenses se empobrecerán aún más por la caída de las remesas que representan una fuente de recursos significativa para los mexicanos y el retorno de connacionales que ejercerán una mayor presión en las tasas de desempleo, según la coordinación de Asuntos Internacionales del gobierno estatal.
Michoacán se coloca como un primer receptor de remesas, al recibir 9.8 por ciento del total, seguido de Guanajuato, Estado de México, Jalisco, Puebla, Veracruz, Distrito Federal, Guerrero, Oaxaca e Hidalgo. Estas 10 entidades captaron 67.4 por ciento de los ingresos por este concepto.

Durante 2007, el Estado de México captó 983.5 millones de dólares de enero a junio; en tanto, en 2008 se redujeron a 958,1 millones de dólares, dice un informe del gobierno federal.
Las remesas económicas que percibía ascendían a 2 mil 023 millones de dólares anuales. Hoy, todo eso viene modificándose. Los efectos de la desaceleración que padece el vecino país, al parecer son más drásticos de lo que se pensaba.
El gobierno federal enumera que las causas de la disminución en el país de la remesas se debe a la desaceleración de la economía de los Estados Unidos y en especial la situación en el sector de la construcción que es una importante fuente de empleo para los migrantes; mayores problemas para que los migrantes ingresen a EU.

Además las crecientes dificultades para que los migrantes indocumentados encuentren empleo ante controles oficiales más estrictos en los lugares de trabajo; y la desaparición gradual en la estadística de remesas del efecto al alza derivado de la mejoría en la cobertura y medición de esas transacciones.
“El panorama económico se presenta difícil para la planta productiva. El año pasado se perdieron al menos 520 mil empleos formales y parece que ésta perspectiva se prolongará, explicó Miguel Ángel Yúdico Colín, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transporte, Transformación, Aviación y Servicios Similares.

Los especialistas consultados consideraron que con la caída consecutiva de las remesas la situación se vuelve preocupante para las familias que reciben estos recursos y también en la cantidad de divisas que ingresan al país.
Fuente: Milenio – Óscar Romero y Ana Salazar

