Investigadores de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, y autores del Inventario de atractivos turísticos para el turismo de aventura en el Parque Natural Sierra de Nanchititla, coincidieron en que mediante un aprovechamiento racional es posible promover las visitas a áreas protegidas a fin de incrementar el desarrollo de comunidades del sur de la entidad.
“Descansar, recrearse, aprender del entorno y practicar actividades turísticas no es sinónimo de generación de daños negativos a la naturaleza; por el contrario, es posible desarrollar a partir de estas actividades un sentido de responsabilidad y conservación del ambiente”, manifestaron los investigadores Juan Carlos Castro Villegas y Miguel Ángel Balderas Plata.
Los investigadores manifestaron que su estudio permitió determinar que en la Sierra de Nanchititla es posible la práctica de siete actividades de aventura, entre ellas, rapel, vuelo en parapente, tirolesa, pesca, ciclismo, cabalgata y campismo, de acuerdo con leyes y reglamentos federales, estatales y el propio decreto del Parque como Área Natural Protegida.

Castro Villegas y Balderas Plata enfatizaron el potencial del Parque Natural Sierra de Nanchititla, con una fisiografía relativamente accidentada para la práctica del turismo de aventura y consideraron que en él se puede llevar a cabo una sana convivencia hombre-naturaleza.

Los universitarios identificaron 15 áreas como atractivos turísticos naturales entre los que destacan montañas, caídas de agua, sierras, cuevas y zonas boscosas; Nanchititla, dijeron, posee lugares sumamente atractivos como los miradores Potrero y Candelaria, la Cueva de los Santos, el Cerro del Encanto, los ríos Pungarancho, San Felipe-Bejucos y Camino Cañadas, así como la Presa Cañadas de Nanchititla, entre otros.

