A principios del año 1810, pobladores y autoridades de lo que hoy es la ciudad de Toluca, habrían sembrado un eucalipto que hasta ayer, con sus más de 60 metros de altura y aproximadamente 200 años de edad, era considerado como el árbol más longevo y alto de esta región del estado de México.
Su caída se registró ya que según sus cuidadores —autoridades locales—, su avanzada edad no le permitía seguir de pie, por lo que en cualquier momento podría presentarse una fractura y desplomarse, con el riesgo para la población que eso implica.
“Es un enorme árbol que decidimos cortar por su avanzada edad, más de 200 años; creo que cumplió su ciclo de vida”, comentó Guillermo Camacho, subdirector de Parques y Jardines del ayuntamiento de Toluca.
Informes de especialistas de dicha área del municipio precisan que el eucalipto no presentaba ninguna plaga, aunque si un proceso de desecamiento, el cual estaba en pleno avance, y generaba la pérdida de firmeza y fortaleza en el ejemplar arbóreo.

“Nos percatamos con lujo de detalle como en un periodo de 15 días, el árbol se secó en un porcentaje muy importante, ya que estamos realizando los trabajos de rehabilitación del Monumento a la bandera —que se ubica frente al eucalipto— para la celebración del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución. Sacamos varias fotografías y observamos cómo prácticamente las pocas hojas que le quedban al árbol, estaban secas”, comentó Camacho.
Jornadas de 12 horas al día fue el tiempo en que una brigada conformada de 17 personas de Parques y Jardines, tardó en derribar el árbol que, según especialistas nació hace 200 años.
Dos cortes maestros —cúpula y centro—, y una treintena de subcortes secundarios fueron los que se realizaron para acabar con el árbol que tenía un diámetro de aproximadamente dos metros.
Fuente: El Universal Estado de Mèxico

