El grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD) exigiò en sesión plenaria, al procurador Alfredo Castillo no sólo “echar a la calle” a los ministeriales y judiciales involucrados con averiguaciones previas, comportamiento irregular, o que no pasen los exámenes de control de confianza, sino además procesarlos porque ya se invirtió erario público en su capacitación a fuera de la Procuraduría seguirán delinquiendo.
El diputado Juan Hugo de la Rosa reconoció, en entrevista, la posibilidad de que la fracción del Partido Revolucionario Institucional (PRI) no acoja el llamado, pero advirtió que la oposición, aunque minoritaria, está obligada al menos a denunciar y opinar.
Por tanto, indicó que el exhorto es enérgico para que el procurador mexiquense, “en cumplimiento de sus obligaciones constitucionales y legales”, durante el proceso de renovación de la Policía Judicial que pretende llevar a cabo dando de baja a aquellos policías cuyos resultados en exámenes toxicológicos y de control de confianza muestren indicios de estar vinculados a actividades constitutivas de delito, “les inicie la investigación y consignación correspondiente de acuerdo a las leyes y los códigos aplicables en la materia”.
“Es decir, que no sólo los eche a la calle como él mismo lo declaró, para que vayan a delinquir, que no se los aviente a la sociedad, sino que si tiene presunción de que se trata de delincuentes, mejor que realice la investigación y los procese de acuerdo con las leyes”, destacó el perredista.
De la Rosa García lamentó, de igual manera, que Castillo Cervantes prácticamente esté considerando a quienes consumen drogas como delincuentes.
“Debe proceder de otra manera, fincar responsabilidades”, insistió.
Al dar a conocer su proyecto de depuración de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), Alfredo Castillo indicó que “echará a la calle” a los policías sobre quienes pesen anomalías como la relación con alguna averiguación previa, positivos en exámenes toxicológicos, o resultados negativos en los exámenes del Centro Estatal de Control de Confianza.

