Toluca. Dos de cada 10 homicidios dolosos en contra de mujeres en el país ocurren en el Estado de México, donde la tasa de incidencia es de 1.3 por ciento, 10 veces menor a la de Quintana Roo que es de 13.7 por ciento.

Un estudio de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) indica que la diferencia entre ambas entidades es “abismal”, sobre todo si se comparan las cifras de manera relativa y no absoluta. Ese es el “principio universalmente aceptado en materia criminal”.

En términos reales, señala el documento al cual MILENIO Estado de México tuvo acceso, la entidad se ubica en la novena posición. Los estados con más crímenes de este tipo en proporción con su número de habitantes son Quinta Roo, Baja California con 3.22 y Sinaloa 2.6 por ciento.

El estudio lo realizó la PGJEM con información de 19 procuradurías del país. La base fue 2009, por ser el compendio anual más actual donde registraron mil 43 casos.

En números absolutos Edomex está en primer lugar con 205 casos, luego Quintana Roo con 180 y Baja California con 102. La diferencia está en el número de habitantes pues el Estado de México tenía 14.8 millones, Quintana Roo 1.3 y Baja California 3.1 millones.

VS CIUDAD JUAREZ
No hay punto de comparación con Ciudad Juárez, Chihuahua, porque se trata de una entidad y una ciudad y la diferencia en población es de 10 veces.

La tasa en Ciudad Juárez es de 1.7 y en Edomex de uno. La ciudad del norte tiene 84 por ciento menos casos: 778 contra 120 entre 2005 y 2009.

La tendencia se mantiene si se compara con Ecatepec y Nezahualcóyotl, los dos municipios mexiquenses más poblados y con mayor índice delictivo: la tasa de Ecatepec en 2009 fue de 1.2 con 105 víctimas; en Neza de 0.9 por ciento con 55 casos y de 1.7 y 120 asesinadas en Ciudad Juárez.

SEIS HOMBRES POR CADA MUJER
De 2005 al cierre de agosto de 2010 la procuraduría mexiquense ha conocido 924 homicidios dolosos en contra de mujeres, es decir 2.2 casos cada 24 horas.

Entre 2005 y 2009 aumentó 109 por ciento el índice: en 2005 contabilizaron 98 casos, este 2010, hasta septiembre, iban 146 y aún faltaban tres meses.
En 2005 registraron 1.39 víctimas por cada 100 mil mujeres; en 2009 2.76 y este 2010 1.9 hasta agosto.

De forma global, entre 2008 y agosto de 2010 han registrado 6 mil 577 asesinatos, 46 por ciento en la modalidad de culposo y 53 por ciento dolosos. De estos últimos 14 por ciento fueron en contra de mujeres y 86 por ciento contra hombres: por cada mujer victimada hay seis hombres.

EL CÍRCULO CERCANO
En 20 por ciento de los casos las mujeres son victimadas a manos de sus parejas (cónyuge, concubino, novio, esposo o amante); el homicida exhibe el uso de la fuerza: 16 por ciento de las víctimas murieron por traumatismo craneoencefálico y 28 por ciento por asfixia.

En 26 casos los cuerpos fueron calcinados o hallados en estado de descomposición. En 33 por ciento se usaron armas de fuego y en 16 por ciento objetos punzocortantes.

En 42 por ciento de los casos los victimarios fueron hombres, pero en 52 por ciento de las averiguaciones todavía se no se da con el responsable.

VÍCTIMAS
El estudio señala que 18 por ciento eran recién nacidas; 64 por ciento tenía entre 11 y 40 años; 32 por ciento eran solteras y 23 por ciento casadas.

Las más vulnerables son las amas de casa (29 por ciento), luego las estudiantes (11 por ciento) y las empleadas (10 por ciento).

Entre más alto es el nivel académico menor es la frecuencia de muertes. En 12 de cada 100 casos tenían licenciatura, en 27 por ciento se desconoce el dato y en el resto tenían entre primaria y preparatoria.

Sólo en 25 por ciento de los casos los cadáveres fueron encontrados en la calle, el resto en su propio hogar.

IMPUNIDAD
De 2005 a 2010 la PGJEM ha iniciado 892 indagatorias por 924 víctimas, pero sólo ha logrado 143 sentencias condenatorias.

De las 353 averiguaciones puestas a disposición del Poder Judicial sólo 40 por ciento han recibido penas. En este año no han logrado ni una sola sentencia.

Cada año se queda más de la mitad de las averiguaciones sin consignar y se suman al rezago que tiene la dependencia, que en términos proporcionales representa 83 por ciento en impunidad.

Los factores de riesgo son el consumo de drogas, el trabajo en bares, salir solas de noche, involucrarse con parejas que conocen poco o tener varias parejas; aún así las estadísticas muestran que el lugar de mayor incidencia es la casa y que los victimarios suelen ser personas conocidas.

Fuente: Claudia Hidalgo Milenio Estado de México