Las extorsiones o “mordidas” son actos que no han podido erradicarse en el municipio de Toluca, donde se involucran fundamentalmente policías e inspectores de gobernación.

Ante la baja calificación obtenida por México en materia de transparencia y corrupción a escala internacional, funcionarios municipales admitieron que el primer plano donde se desarrollan este tipo de actos es en los ayuntamientos.

El director de Seguridad Pública de la capital, Sergio Sixto Noguez Labat, refirió que durante los últimos 14 meses han dado de baja a un total de 10 elementos de la corporación por incurrir en actor irregulares y extorsión a la ciudadanía.

Aclaró que a 20 días de haber ocupado el cargo “la instrucción ha sido aplicar con rigor la ley, sobre aquellos elementos a los que se demuestre con suficientes pruebas legales su incursión en algún ilícito.

“Hemos estado llevando una evaluación permanente y hasta el momento no ha habido ningún elemento que esté siendo sancionado por estar involucrado en algún acto de corrupción, he dado la instrucción que se aplique el marco jurídico con todo rigor y de ninguna manera vamos a permitir que algún elemento de nuestras áreas incurra en actos de corrupción”.

Por su parte, el director de Desarrollo Económico de la localidad, Gustavo Guadarrama Bernal, calificó de “desafortunado” que el problema de la corrupción no pueda atajarse de raíz, ya que admitió “que es una actitud difícil de erradicar”.

El funcionario toluqueño indicó que en el área de inspección de licencias y permisos para el pequeño comercio se tiene “una constante rotación de personal”, al ser sorprendidos cometiendo este tipo de actos en contra de la población.

“Ha habido bajas en prevención a actos de corrupción que se detectan, hemos tenido un alto índico de rotación en los cuerpos de inspección, aunque todavía no podríamos decir que estamos blindados, estamos insistiendo en la profesionalización y desafortunadamente es un área donde tenemos una alta rotación de personas”.

Fuente: Milenio, Estado de México – Óscar Romero