El diputado federal Alfonso Navarrete Prida, uno de los posibles aspirantes del PRI a la gubernatura del Estado de México, pidió a sus compañeros no adelantar los tiempos electorales y entender que este es aún el momento del gobernador Enrique Peña. Las definiciones y aspiraciones personales deben esperar hasta el otro año.

En entrevista con MILENIO el priista reconoció que se han registrado “deslices graves” en un escenario que los obliga a pensar en un candidato de unidad, sin amiguismos, tranzas o complicidades, porque eso al final sólo generará amargados, políticos que al voltear atrás tienen muchas anécdotas pero poca historia.

El ex procurador mexiquense no se descartó como posible aspirante, pero insistió en el hecho de que la luz verde para hablar del tema será la convocatoria interna del PRI, entre enero y marzo, ya que el registro formal de candidatos ante el órgano electoral será hasta mayo del siguiente año.

¿Cómo percibe el ambiente político, cree que se han adelantado los tiempos electorales?
Desde el sexenio del presidente Vicente Fox los actores políticos han estado más concentrados en las siguientes elecciones que en las siguientes generaciones; el que empezó fue Fox. Cuando se adelantan los tiempos electorales quien pierde es la sociedad y eso es lo que ha ocurrido.

¿A nivel local ocurre lo mismo?
En el partido que gobierna no veo la gran rebatinga que se da en otros partidos, hay más madurez en entender que hay tiempos políticos; no de todos, claro, yo creo que ha habido deslices graves de compañeros del PRI pero hay, mayormente, madurez para entender que hoy es el tiempo del gobernador Peña y que ya habrá tiempo.

¿No es por el control que ejerce la figura del gobernador?
Yo creo que la primera característica que debe tener un líder político es control y si no, no hay líder. En este momento el liderazgo del gobernador demuestra con claridad que hay prioridades y hay que atender los tiempos que la misma vida institucional marca para las aspiraciones personales.

Por lo pronto hay que hacer un trabajo trascendente, sea cual sea.

Cualquier acto en la actividad pública debe ir más allá. Cuando no ha sido así y lo que gana es la ambición personal y se olvida la función por la aspiración, lo que hemos tenido son grandes fracasos en la historia de México.

¿Apoyaría la idea de un candidato de unidad?
Debe haber una unidad incluyente, es la propuesta más lógica, así nos la muestra la realidad frente a un panorama de alianzas electorales de coyuntura, totalmente sincréticas, hasta sin sentido, que lo único que buscan es derrotar al de enfrente y no un plataforma común de gobierno.

Frente a eso la única respuesta que puede haber es la unidad.

¿No estarían actuando orillados por la oposición sin medir los riesgos de no tener el consenso de las bases?
El PRI tiene muchos caminos para tener candidatos, no está improvisando, estaría utilizando una de las vías que los estatutos señalan para poder elegir a un candidato y uno de ellos es el de unidad, elección directa, la base, consulta; pero las experiencias han demostrado que para tener una contienda de alta competencia en el corto plazo, estas generan muchas divisiones internas porque se polarizan; las bases priistas son muy apasionados en la defensa de los temas, no daría tiempo para recomponer la unidad necesaria, el camino es mucho más práctico, es el que nos enseñaron los fundadores del PRI, construir un acuerdo para construir una patria.

¿Representan un problema las alianzas?
No lo veo como una opción viable, lo digo con sinceridad, porque las plataformas electorales son tan disímbolas en el Estado de México que llegar a condiciones comunes lo veo complicado. Creo que en términos de estructura electoral el priismo tiene más comunicación con la base social que la oposición, mientras el priismo se siga manteniendo cercano a la gente, a sus necesidades, representando sus intereses, es invencible; al menos en esta entidad.

¿No están quitándole al elector la capacidad de decidir?
Cualquier actor político tiene la obligación de ayudar a que la ciudadanía esté lo mejor informada posible para que haga la elección en conciencia, libre; la ley que aprobó el Congreso del estado tiende a eso, a informar a la gente porque hay temas tan disímbolos como el aborto, el matrimonio y adopción entre personas del mismo sexo. Cómo se van a poner de acuerdo, sobre todo en política económica, si tienen dos conceptos totalmente distintos. Tenemos que contribuir a que la gente esté informada, que no sea engañada.

¿Ya definió si buscará la candidatura a gobernador?
Me queda claro que mientras no haya una convocatoria de mi partido, el tiempo que se vive es el del gobernador Enrique Peña Nieto. Cuando haya una convocatoria habrá posibilidad de empezar a manejar aspiraciones, mientras eso no ocurra sería una grave irresponsabilidad política, más en el tiempo que vive la entidad.

Es el tiempo de Enrique Peña, hay que dejar de estarse moviendo y queriendo salir en la foto, hay prioridades y está muy por encima de una aspiración personal.

¿Hasta el otro año?
Si. Mientras tanto hay que ayudar a consolidar esfuerzos, que se terminen de cumplir los compromisos, los programas sociales y la infraestructura que necesita la sociedad.

¿Pero tampoco se descarta?
No me descarto ni me encarto, yo tengo una responsabilidad ahorita que cumplir, y no es discurso; va acompañado de hechos. Que me digan a mí uno solo de los actos que he hecho que no sea congruente con esto, a donde me paro, a donde voy, qué opino, a qué me arriesgo, en el discurso y los hechos he sido congruente.

¿Es una meta de todos los políticos siempre los grandes cargos: la presidencia y la gubernatura, ¿no hay más opciones para trascender?
A mi juicio el ganar o perder en una posición no es más que un accidente, la forma en que nuestro país y en el mundo entero la gente llega a determinadas posiciones es tan casuística, tan azarosa, que eso no deja de ser un accidente. Lo importante es cómo llegas a aquellos niveles donde se decide, llegas a través de haber sido congruente contigo, de haber sido profesional en lo que estabas haciendo; si llegas a través de la coyuntura, del amiguismo, la tranza, la complicidad, ahí es donde deriva que haya amargados y la política genera amargados.

¿Hay muchos?
Yo creo que hay muchísimos, porque viven de sus expectativas, no de la realidad ni las responsabilidades que tienen enfrente y cuando hacen vuelta hacia atrás tienen muchas anécdotas, pero muy poca historia.

Fuente: Milenio, Estado de México – Claudia Hidalgo