Pronósticos del Banco de México (BANXICO), difundidos hoy, prevén que la economía del país experimente una nueva desaceleración en 2011, con una tasa de crecimiento anual cercana al cuatro por ciento.
Según la entidad financiera, la severidad en esa disminución estará dada por la intensidad con que se manifieste la actividad económica mundial, que en el caso de Estados Unidos podría mantener tasas de crecimiento bajas por varios años.
Por ello, el BANXICO advirtió que resulta necesario «detonar fuentes internas de crecimiento, como en las industrias de la construcción y la minería».
El informe presentado por este centro, independiente del gobierno, hace énfasis en el entorno global, donde es elevada la probabilidad de una serie de devaluaciones competitivas en las llamadas economías avanzadas.
Mientras, en los países emergentes, las monedas se revalúan al influjo de capitales que llegan en busca de elevados rendimientos.
Esta situación, precisa el texto, dificulta el manejo monetario en las economías emergentes, entre las que se encuentra México, con efectos desfavorables en la competitividad de sus exportaciones.
La entrada de capitales, cuyo saldo rebasa los 35 mil millones de dólares, constituye «un tributo a la fortaleza de la economía mexicana», precisa el BANXICO.
Sobre la «guerra de las divisas», expertos de la institución bancaria consideran que esta política no representa una solución viable para la economía mundial, en tanto algunos países pretenden recuperar la demanda externa por medio de tipos de cambio reales depreciados.
En materia de inflación, el BANXICO proyecta reducir el crecimiento en los precios al consumidor en cuatro por ciento al cierre del último trimestre de 2010, cifra que podría mantenerse durante el primer trimestre de 2011.
Asimismo, el Seguro Social prevé la creación de algo más de 600 mil empleos al concluir el actual año, tras computar los despidos habituales de diciembre.
Fuente: Prensa Latina

