No existen registros médicos o cifras precisas de las personas que han resultado perjudicadas severamente en su salud luego de acudir a las clínicas de belleza, gimnasios, estéticas o algún spa «pirata» en el estado de México. Anteriormente no existía ley que sancionara civil, penal o administrativamente estos centros de belleza, sin embargo, a partir del 1 de enero de 2011 entra en vigor la Ley que regulará a todos estos establecimientos.
Estos centros de belleza donde suelen ofrecerse tratamientos, terapias o sistemas de relajación, que utilizan como base principal “medicamentos químicos y sustancias u inyecciones milagrosas”, deberán estar siempre “bajo la supervisión de un grupo de médicos o un médico colegiado para evitar el uso o abuso de fármacos prohibidos como las famosas vacunas anti vejez, ahora quien aplique este tipo de fármacos tendrá una responsabilidad civil, penal y administrativa”, explicó el diputado Horacio Enrique Jiménez López, quien impulsó sicha Ley .
Caso Alejandra Guzmán
El legislador explica que “este problema se mantuvo callado y oculto, lo detona el caso Alejandra Guzmán”, quien aceptó la propuesta de inyectarse polivinil metacrilano en los glúteos. La sustancia, una especie de plástico, le causó una infección que casi le cuesta la vida. El incidente le provocó pérdidas de 1 millón de dólares. Ese caso asegura el diputado, “solo es la punta del iceberg del problema porque hay una cifra negra muy importante de personas que son dañadas en estéticas, gimnasios, salones de belleza que, disfrazan el uso de fármacos y muchos son prohibidos”.
Y hay casos aun más delicados, como los ocurridos en algunos gimnasios, “donde a los muchachos les dan o les venden fármacos de uso veterinario, esteroides de uso vacuno o uso bovino y empiezan a tener problemas renales o insuficiencias endocrinas muy graves”, reveló el legislador.
Estos casos son comunes en México, según datos de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER) cada año se realizan en el país más de 300 mil cirugías plásticas de todo tipo. De estas, unas 15 mil son operaciones para inyectar sustancias tóxicas al cuerpo que causan daños a los pacientes, algunos irreversibles.
La anterior Ley establecía que se podían “instalar establecimientos para fines estéticos, sin mayor requisito que tener el derecho de uso de suelo aprobado”, en ese rango entraban desde peluquerías hasta una “clínica que avalados de un diploma de cosmeatra ganado en un curso de una semana hacían aplicaciones de botox”. Por lo tanto, la nueva ley reglamentará todas las actividades de estos lugares, el personal deberá estar especializado, contar con cédula profesional y cursos oficiales especialización en salud.
¿Porqué elegir a un cirujano plástico certificado?
La Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER) explica que elegir a un cirujano plástico certificado permite tener una mayor seguridad de que está poniendo su cuerpo en buenas manos. Un cirujano plástico estudia la carrera de Médico Cirujano o Médico General, posteriormente estudian de 3 a 4 años de Cirugía General, y finalmente, 3 años de Cirugía Plástica.
Un cirujano plástico certificado tiene la formación profesional que proporciona al paciente una óptima calidad asistencial. Ninguna otra especialidad puede ofrecerle un servicio especializado y seguro; desconfíe de quien afirme que sólo es cirujano estético, recomienda la AMCPER.
Fuente: El Universal, Estado de México – Rodrigo Alonso

