México fortaleció su blindaje financiero al solicitar la renovación de la Línea de Crédito Flexible (LCF) que tiene contratada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero ampliando el monto de 47 a 73 mil millones de dólares y la vigencia de 1 a 2 años.
Con ese monto, sumado a los más de 115 mil millones de dólares en que cerrarán las reservas internacionales del país este año, en 2011 contaremos con cerca de 200 mil millones de dólares “para blindar a la economía ante cualquier avatar externo”, dijo el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.
El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, coincidió en que en un momento de gran incertidumbre en Europa y en Estados Unidos, la LCF es un buen amortiguador ante posibles choques, y aclaró que el uso de los recursos no está sujeto a condicionalidad alguna.
Durante el acto en que el presidente Felipe Calderón anunció la solicitud de renovación de la LCF, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, comentó que ésta se da a los países con una aplicación de política correcta: “es para los miembros platino que tienen un gran desempeño”.

Con información de El Financiero – Marcela Ojeda / Eduardo Ortega