Luego de que la Procuraduría General de Justicia del estado de México (PGJEM) reportara la captura de tres presuntos delincuentes que asesinaron a dos taxistas en noviembre pasado. Alfredo Castillo Cervantes, titular de la dependencia, aseguró que continúan abiertas dos líneas de investigación que pretenden esclarecer el asesinato de al menos 20 conductores de éste servicio en el segundo semestre del 2010.

“Hasta el momento, diversos elementos de la procuraduría continúan trabajando para conocer si los detenidos forman parte de una organización delictiva dedicada al robo y asesinato de taxistas en el valle de Toluca, por los que en unos días, estaremos presentado los resultados de éstas investigaciones”, señaló el procurador de justicia estatal.

Ya que a través de un video, José Antonio Jiménez, Aldo Zahir García y Mario Eduardo, este último menor de edad, fueron asegurados cuando intentaban vender un automóvil Ford Mustang 1997, que robaron el pasado 14 de diciembre, luego de asesinar al su dueño de un disparo en la frente. De acuerdo a las autoridades, este era el tercer homicidio que esta banda delictiva realizaba en el municipio de Toluca.

Sin embargo, los presuntos homicidas confesaron ser los responsables de la muerte del taxista Socar Jacinto Gómez Casiano, quien el pasado 8 de noviembre, fuera asaltado por esta banda delictiva y falleciera a causa de un disparo de escopeta en la cabeza luego de ser despojado de sus pertenencias.

De acuerdo a los detenidos, el segundo homicidio en el que participaron se registró el 17 de noviembre de 2010, cuando después de haber ingerido diversas bebidas alcohólicas en un establecimiento del centro de Toluca, los presuntos homicidas acordaran que al salir del inmueble, atacarían a un taxista.

En el transcurso de la noche, el taxi tripulado por Horacio Martínez Albarran, fue abordado por los inculpados, y al arribar a la colonia La Retama, sometieron al conductor, quien en un descuido, logró huir de sus captores, sin embargo, el taxista recibió varios disparos por la espalda por parte de Aldo Jahir, mientras que Mario Eduardo pidió el arma para “rematarlo” de un disparo en la cabeza.

Castillo Cervantes manifestó que el menor de edad participó en todos los hechos, por causa de un vínculo familiar que tiene con uno de los detenidos, asegurando que los menores, “pocas veces conforman una organización o una banda ocasional, sino que ellos se suman a la actividad del padre, el tío, el primo, o inclusive algún vecino».

Fuente: El Universal, Estado de México – Emmanuel Suberza