Al día llegan a radicar al Estado de México cerca de 190 mil personas, de las que 60 por ciento son indígenas, los cuales se establecen en zonas donde se carece de servicios básicos fundamentales.
Apolinar Escobedo Ildefonso, vocal ejecutivo del Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas del Estado de México (CEDIPIEM), explicó que “la gente piensa que aquí encuentran empleo y posibilidades de desarrollo. Muchos indígenas migrantes así lo han hecho y se han establecido en municipios prácticamente complejos como Valle de Chalco o Chalco”. En municipios como La Paz, Nezahualcóyotl o Ecatepec se ha registrado una migración considerable, lo que representa un reto aún más fuerte y complejo, pues se les deben proporcionar servicios fundamentales como agua, vivienda, escuelas y centros de salud, entre otros. La mayor parte de los migrantes indígenas provienen de Oaxaca, Puebla, Veracruz, Chiapas e Hidalgo, que son considerados los mayores expulsores de indígenas, aunque en sitios específicos del Distrito Federal y del Estado de México se tiene la presencia de personas procedentes de Guatemala y El Salvador, pero van de paso con la intención de llegar a Estados Unidos.
Fuente: tres PM

