Las tarifas publicadas por el Instituto del transporte del estado de México por el servicio de arrastre de grúas son muy elevadas y al parecer fueron hechas para beneficiar los intereses de los empresarios y no las de los ciudadanos, pues señalar un «banderazo» de salida para las grúas se presta a posibles abusos; así como el hecho de que el abanderamiento, es decidir, la custodia y las maniobras por salvamento se cobren por hora.
El diputado Juan Hugo de la Rosa, integrante de la Comisión de Planeación Y Gasto Público, e impulsor de las propuestas para fijar tarifas a grúas y corralones advirtió que las tarifas máximas dejan vacíos que pueden ser aprovechados, al no señalar un costo fijo y seguramente derivarán en cobros excesivos.

