El director general de Inteligencia e Investigación de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), Gerardo García Benavente, informó que cada mes se reciben mil 200 llamadas de extorsión telefónica y aclaró que ninguna de ellas proviene de cárceles mexiquenses, sino de penales del Distrito Federal.

Tras enfatizar que desde hace prácticamente dos años entraron en funcionamiento los inhibidores de señal de celular en los Centros de Readaptación Social (Cereso) del Estado de México, el funcionario de la ASE afirmó que si bien se han decomisado teléfonos móviles en varios penales, ninguno ha cumplido su fin, ya que no se tiene registro de llamadas de extorsión desde estos lugares.

García Benavente puntualizó que cada mes se efectúan mil 200 intentos de extorsión vía telefónica, no sólo desde las cárceles, sino de otros sitios en diferentes puntos de la República Mexicana.

Añadió que gracias a los mecanismos de difusión que han implementado en los medios de comunicación, la gente ha evitado caer en el engaño de aquellos que pretenden obtener un beneficio económico a través de la farsa.

En los últimos meses, si bien se ha incrementado la cantidad de intentos, ha disminuido el número de víctimas y con ello se ha evitado la pérdida de varios miles de pesos del patrimonio de cada persona.

Gerardo García Benavente refirió que si bien no es tan fácil recuperar los montos que la víctima entrega al criminal, presentar la denuncia es importante para conocer los modus operandi y nutrir la base de datos tanto de números telefónicos, horarios y voces de los extorsionadores.

Abundó que cuando una persona recibe una llamada e inmediatamente denuncia al 089, personal de la ASE asesora al denunciante y le informa los mecanismos y pasos para desactivar dicho intento y en caso de ser víctima se le explica cómo debe proceder para denunciar ante las autoridades ministeriales
El director general de Inteligencia e Investigación de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), Gerardo García Benavente, informó que cada mes se reciben mil 200 llamadas de extorsión telefónica y aclaró que ninguna de ellas proviene de cárceles mexiquenses, sino de penales del Distrito Federal.

Tras enfatizar que desde hace prácticamente dos años entraron en funcionamiento los inhibidores de señal de celular en los Centros de Readaptación Social (Cereso) del Estado de México, el funcionario de la ASE afirmó que si bien se han decomisado teléfonos móviles en varios penales, ninguno ha cumplido su fin, ya que no se tiene registro de llamadas de extorsión desde estos lugares.

García Benavente puntualizó que cada mes se efectúan mil 200 intentos de extorsión vía telefónica, no sólo desde las cárceles, sino de otros sitios en diferentes puntos de la República Mexicana.

Añadió que gracias a los mecanismos de difusión que han implementado en los medios de comunicación, la gente ha evitado caer en el engaño de aquellos que pretenden obtener un beneficio económico a través de la farsa.

En los últimos meses, si bien se ha incrementado la cantidad de intentos, ha disminuido el número de víctimas y con ello se ha evitado la pérdida de varios miles de pesos del patrimonio de cada persona.

Gerardo García Benavente refirió que si bien no es tan fácil recuperar los montos que la víctima entrega al criminal, presentar la denuncia es importante para conocer los modus operandi y nutrir la base de datos tanto de números telefónicos, horarios y voces de los extorsionadores.

Abundó que cuando una persona recibe una llamada e inmediatamente denuncia al 089, personal de la ASE asesora al denunciante y le informa los mecanismos y pasos para desactivar dicho intento y en caso de ser víctima se le explica cómo debe proceder para denunciar ante las autoridades ministeriales

Fuente: Milenio Estado de México