Opinión de
(José Contreras)
Andrés Manuel López Obrador enfrenta un serio problema: se quedó momentáneamente sin Juanito en el Estado de México.
En el 2009, el ex candidato presidencial usó a un títere para golpear a los Chuchos del PRD en la delegación Iztapalapa y lo consiguió, en lo que será uno de los capítulos más vergonzosos de la historia contemporánea.
En el Estado de México busca hacer lo mismo, pero le ha fallado el ariete.
Ya se dio el lujo de tener dos Juanitos ahí: la senadora Yeidckol Polevnsky, con quien madrugó a todos los aspirantes, y el diputado federal Alejandro Encinas.
Este último se desmarcó desde el domingo 20 de febrero, el mismo día que López Obrador anunció su “separación” del PRD.
En principio, Encinas había aceptado jugar el papel de Juanito y así lo demostraba cuando, encima de los templetes y ante multitudes enardecidas, aceptaba sumiso la instrucción de López Obrador de firmar su decálogo de compromisos.
Pero el domingo 20 no aguantó más y, encima de un templete, rechazó el emplazamiento del tabasqueño para que se asumiera como candidato alterno al Gobierno del Estado de México.
El diputado Alejandro Encinas señaló que no sería candidato de una alianza PAN-PRD, pero tampoco lo sería de un partido distinto al PRD.
Ahora, el equipo más cercano a López Obrador busca un nuevo personaje que se preste al juego de encabezar una campaña que tendrá como único objetivo pegarle a la dirigencia nacional del PRD, encabezada por Jesús Ortega.
Los asesores del tabasqueño piensan que un prospecto a Juanito es el ex presidente municipal de Texcoco Horacio Duarte.
Duarte es un político serio, que es reconocido dentro del PRD por su habilidad como abogado.
Tuvo mucha cercanía con López Obrador cuando, en el 2005, fungía como presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados.
En ese carácter, a Horacio Duarte le tocó coordinar la redacción del dictamen por el que se le retiraba el fuero al entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, aunque nunca estuvo de acuerdo con él.
Durante las sesiones de la Sección Instructora, Duarte presentó argumentos jurídicos en defensa de López Obrador e intentó en todo momento evitar que fuera desaforado, pero se impuso la mayoría del PAN y del PRI.
Posteriormente, durante el proceso electoral del 2006, fue el representante del PRD ante el IFE y le tocó presentar los argumentos jurídicos para impugnar los resultados.
Sin embargo, nadie se atrevería a asegurar tajantemente que Horacio Duarte es incondicional de López Obrador.
De septiembre del 2009 a agosto del 2010, ocupó el cargo de secretario técnico de la Mesa Directiva del Senado, bajo la presidencia de Carlos Navarrete, uno de los principales integrantes de los Chuchos.
Además, Duarte fue uno de los principales agraviados con el madruguete de López Obrador cuando, sin más ni más, anunció que la candidata a gobernadora del Estado de México sería Yeidckol Polevnsky.
Si Horacio Duarte no acepta el papel del tercer Juanito mexiquense, está la opción de Higinio Martínez, también ex alcalde de Texcoco y dirigente de la corriente Grupo de Acción Política, con mucha fuerza en territorio mexiquense.
Puede que Higinio también decida poner a salvo su dignidad. Entonces, López Obrador tendría que echar mano de algún activista o líder de colonos mexiquense que esté dispuesto de saltar a la fama como candidato “de la izquierda” al gobierno de ese estado.
Su equipo ya analiza algunos nombres y perfiles.
OFF THE RECORD
**EL AVISPERO DEL PRI
En las últimas dos semanas, varios diputados locales del PRI en el Estado de México han rendido sus informes.
Los eventos se han caracterizado por dos cosas: la asistencia de miles de priistas e invitados especiales, y la presencia del líder de la bancada del PRI en el Congreso local, Ernesto Nemer Álvarez.
Dicen los que conocen a la clase política mexiquense que esos informes son un ejercicio de calentamiento.
Mientras llegan las definiciones, Ernesto Nemer ha estado muy entretenido con su iniciativa para que la entidad cuente con escuelas y guarderías de tiempo completo, que fue aprobada por unanimidad.
Y claro, se ha dado su tiempo para acudir a los “ejercicios” masivos de sus diputados.
**¿BASTA DE PUNTAPIÉS?
Es difícil imaginar a Rubén Moreira y al presidente Felipe Calderón sentados en la misma mesa.
Sobre todo porque la actitud del presidente electo del PRI hacia el primer mandatario y hacia sus colaboradores no ha sido precisamente amigable.
Pero bueno, Moreira dice que una vez que rinda protesta al cargo invitará al Presidente a sentarse para construir acuerdos.
Que ya basta de puntapiés y de soberbia, dijo.
Como que ya se dio cuenta de que no es lo mismo ser dirigente electo que dirigente en funciones.
**VIOLACIÓN TUMULTUARIA
Todos, absolutamente todos, participaron en esa violación… a la ley.
El Gobierno del Distrito Federal, los gobiernos delegacionales y el Instituto Electoral del DF.
Ayer debían realizar una consulta vecinal para definir el destino del presupuesto participativo de las 16 delegaciones.
Estaban obligados por la Ley de Participación Ciudadana y por el Presupuesto de Egresos del DF 2011.
Violaron la legalidad, pero… ni con quién acusarlos.
expedientepolitico@yahoo.com.mx


