A raíz del conflicto que lleva más de cinco meses y se agravó el martes 8 de marzo en Ocoyoacac, Estado de México, cuando granaderos de la Agencia de Seguridad Estatal, del Gobierno del Estado de México, tuvieron enfrentamientos con pobladores de ese lugar que exigen la salida del presidente municipal, aumentó ayer el número de ciudadanos desaparecidos, de acuerdo a informes de organizaciones que observan el conflicto.

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez denunció que el martes pasado, «ante la llegada agresiva de los integrantes de la policía, las personas manifestantes se enfrentaron a la fuerza pública durante varias horas, tanto en la plaza principal como en el barrio de Tepexoyuca.

Los policías estatales detuvieron con violencia a varias personas que se manifestaban pacíficamente a las afueras del palacio municipal. Hasta el momento estas personas se encuentran en calidad de desaparecidas. Sus familiares, pese a la búsqueda insistente, no las han podido localizar debido a que las autoridades de procuración de justicia y de seguridad pública estatal y municipal han negado toda información.»

También informó que han llegado más «elementos de la Agencia de Seguridad Estatal que mantienen tomada la plaza principal e inmediaciones de la cabecera municipal. Esta situación es percibida por la población como un acto intimidatorio debido a que la fuerza pública ha restringido el tránsito en la zona.»

La organización defensora de los derechos humanos informó en su sitio web que tiene conocimiento de la identidad de tres de los «detenidos-desaparecidos»: Martín Ángeles Torres, José de Jesús García Ávila y Levi Jiménez Méndez.

Por su parte, el presidente municipal, Joel Cerón Tovar, se ha deslindado de las acciones de la policía estatal, que llegó para apoyarlo en la recuperación de instalaciones municipales.

En diversas redes sociales, activistas de derechos humanos y ciudadanos de Ocoyoacac expresan que ha habido agresiones contra mujeres y menores de edad, que un gran número de policías estatales están en el lugar, el ambiente es tenso y se teme que la violencia se agrave.

Fuente: Milenio Estado de México