La urbanización de las zonas rurales periféricas a las grandes ciudades y el crecimiento en el ingreso de la población son las causas que impulsaron el aumento en el consumo de carne y leche, el cual se espera que continúe para crea, una nueva revolución ganadera, señaló la profesora e investigadora Francisca Avilés Nova.Destacó que desde el inicio de los setenta hasta la mitad de los noventa, el consumo de carne en los países en desarrollo se incrementó 70 millones de toneladas métricas (mtm), que es tres veces más el aumento observado en los países desarrollados.
En el caso de la leche, precisó, el consumo se incrementó 105 mtm, nuevamente más del doble del observado en el mundo desarrollado y se espera que el consumo de productos de origen animal en los países en vías de desarrollo continúe su tendencia ascendente.
Lo anterior, al hablar sobre los retos para el desarrollo e innovación en la producción animal tropical, ante la revolución ganadera del nuevo milenio, investigación que desarrollan especialistas del Centro Universitario Temascaltepec de la Máxima Casa de Estudios mexiquense, en colaboración con el Centro de Investigación en Tecnología Agroalimentaria del Gobierno de Aragón y el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario de España, así como el Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR) de la propia UAEM.
A medida que se vaya progresando, afirmó, la dieta de muchas personas cambiará, en algunos casos para bien, pero en otros empeorará, especialmente si la contaminación e inocuidad de los alimentos no se mejora, pues este es un problema grave en el mundo en desarrollo en general.Por otro lado, afirmó, el ingreso de los ganaderos podría incrementarse dramáticamente como consecuencia de la mayor demanda, pero lo que todavía no está claro, es si este aumento repercutirá en las ganancias de los pequeños productores o bien de los trabajadores agrícolas sin tierra, quienes son los más necesitados.
En contraposición con lo que ocurre en el mundo en desarrollo, manifestó, el consumo per cápita de carne y leche en los países desarrollados se ha estancado y los niveles de consumo han llegado a la “saturación”, mientras que el crecimiento poblacional es muy pequeño, por lo que en el futuro cercano no se esperan incrementos importantes en el consumo en estos países.
Los cambios en los hábitos alimenticios, sostuvo, también han tenido un impacto importante; por ejemplo, ahora se consume más pollo y pescado que carne de res, ovino y cerdo.
El panorama es diferente en los países en vías de desarrollo; China y Brasil juegan un rol dominante con respecto al consumo y producción de carne de res y cerdo; por su parte, la India consumió 13 por ciento de toda la leche producida en el mundo y 31 por ciento de la producida en los países en desarrollo, concluyó Francisca Avilés Nova.

