Por Jaime ArizmendiArgonmexico.com /

Los Mariachis, ¿Callaron?… De pronto, se acabó el servicio. Sin decir ni agua va, dejó de aparecer el “Semáforo 2011” que cada lunes, desde el último de diciembre de 2010 hasta el pasado 7 de marzo, “El Universal On Line” publicó semana a semana un sondeo que marcaba las preferencias hacia los cinco contendientes priístas aspirantes de la nominación de su partido para “la grande” de su entidad, el gobierno del Estado de México.

En todas, sin perder una sola de las 12 fechas, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso mexiquense, Ernesto Nemer Álvarez, se los llevó a todos. Su más cercano contendiente se quedó siempre cuatro puntos debajo de él, toluqueño de cepa.

Sí, mexiquense de origen, el también hasta ahora coordinador de los 33 diputados locales del PRI, siempre guardó las formas. A él, exsecretario de la Sedesol estatal; extitular de la Secretaría de Administración; y ex Subsecretario General de Gobierno, entre otros cargos públicos, se le cancelan derechos políticos para que alguien le marque el camino.

Todo indica que entre los asesores políticos del mando estatal mexiquense no hay tarea más sencilla que decirle a su jefe que las horas son las que él quiera. Seguramente a ellos de nada serviría recordarles que el año pasado, el 2010, en la mitad de los 12 gobiernos estatales elegidos perdió el “delfín” del mandatario en turno.

Quizás valdría la pena refrescarles la memoria a ellos, los “empujadores-de-lápiz”, que el año pasado, en Aguascalientes, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas, perdieron la elección los candidatos impuestos por el gobernante de cada una de esas entidades, contra todo sentido y sensibilidad política.

Y sí, es cierto, en esos estados de la República, no ganaron los candidatos de alianzas opositoras porque eran los representantes de la democracia natural. Triunfaron, porque tanto las dirigencias partidistas, como los gobernadores que abanderaron “a la fuerza” a sus “creaciones políticas”, no habían entendido que el voto ciudadano del presente está vivo.

Es cierto también que en Chihuahua, Tamaulipas, Quintana Roo, Durango, Hidalgo y Veracruz los abanderados del Revolucionario Institucional mantuvieron el gobierno para su partido; igualmente es real que si en los tres primeros mencionados los candidatos no tuvieron verdaderos enemigos desde la oposición; en los restantes, la contienda y la victoria propia les fue algo muy difícil de alcanzar.

A toro pasado, es obvio, el problema fue que los candidatos de las alianzas formadas desde la oposición no eran encabezadas por las personas más adecuadas. O quizá ninguno de ellos supo defender el voto que los favoreció en las urnas.

No obstante, aunque para las plumas pagadas desde Toluca, sea como colaboradores de alguno de sus programas oficiales, o por la vía de sus especiales “Contratos de Confidencialidad”: en la recta final por la nominación priísta sólo quedan Alfredo del Mazo Maza y Eruviel Ávila, alcaldes de Huixquilucan y Ecatepec; la verdad es que Ernesto Nemer no tiene motivos válidos para quitar el dedo del renglón.

Mientras que Alfredito carece de trayectoria política o partidista, aunque pudiera ser el cuarto de la dinastía Del Mazo (Peña Nieto es el tercero); Eruviel ha perdido todas. Primero, el PAN le ganó la alcaldía. Luego, perdió ante el PRD. Claro, se le hizo retornar a la presidencia municipal de Ecatepec con toda la fuerza del estado.

Pero el asunto se resolvería fácil, bastaría que realizaran una verdadera encuesta entre los mexiquenses. ¿Quién conoce más a cada uno de los cinco aspirantes? ¿Qué opinión tienen de cada uno de ellos? ¿A cuál le darían su voto? Política Al Margen, si los “asesores” del mando estatal dan a su Jefe la respuesta cruda, le ayudarán a continuar en su pugna futurista. Pero si no, pues no. Ellos creen que ¡Muerto el muerto, se acabó la rabia!.