Previo a su registro como candidato del PAN a la gubernatura del Estado de México, Luis Felipe Bravo demandó a las autoridades electorales locales garantizar que haya «cancha pareja» para todos los contendientes y el respeto del voto en los comicios del 3 de julio.

Bravo Mena, quien acudirá ante el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) acompañado del dirigente nacional panista, Gustavo Madero Muñoz, confió en que el árbitro de la contienda no pretenda favorecer al abanderado priista Eruviel Ávila Villegas.

Por el contrario, se pronunció porque la autoridad comicial recupere el espíritu y la calidad democrática de ser un instituto “que garantice a todos una libre elección”.

Ello implica la garantía del sufragio libre y equitativo, el cual “impide que se abuse del poder del gobierno del estado para favorecer al candidato del propio gobierno y de su partido” (el PRI), comentó.

En entrevista, el ex secretario particular del presidente Felipe Calderón Hinojosa destacó que una vez que comience la contienda, a partir del 16 de mayo, quedará claro cuál es el proyecto político de cada candidato.

A su parecer, el proyecto del abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) representa un modelo político que ha estado vigente 82 años, de carácter verticalista, autoritario y propio del viejo régimen antidemocrático o predemocrático.

“Es la repetición y la copia de lo mismo que el Estado México ha conocido durante 82 años; es un modelo político agotado, verticalista y que no prevé la participación libre de los ciudadanos en las tomas de decisión”, externó.

Del otro lado, del candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandro Encinas Rodríguez, está otra opción “que desechó el proyecto de una visión incluyente, plural para resolver los problemas del estado y prefirió una opción ideológica radical”.

Destacó que en el caso del PAN, los mexiquenses podrán contar con una propuesta de gobierno ciudadano, incluyente, plural, construido a partir de una alianza ciudadana que implica “que desechemos de una vez por todas un modelo verticalista y autoritario para pasar a uno democrático”.

Por ello, destacó que se abrirá un espacio a la participación ciudadana en la toma decisiones del gobierno, en tanto que éste último no será un factor que esté encima del ciudadano, sino a su lado.

Fuente: El Universal Estado de México