El ayuntamiento de Nezahualcóyotl emitió un comunicado para afirmar que puede haber tintes electorales detrás de los trabajos de mantenimiento a las líneas del generador Peñón-Texcoco anunciados por la Comisión Nacional del Agua (CNA) y para lo cual la Comisión Federal de Electricidad (CFE) suspenderá el suministro de energía a la planta Nabor Carrillo que lo alimenta.

De acuerdo al gobierno municipal, esto perjudicaría a más de 400 mil habitantes de la zona norte de Nezahualcóyotl, quienes dejarían de recibir agua potable alrededor de veinte días.

El director del Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (ODAPAS), Gabriel Reyes Ramos, consideró que es extraño que en pleno arranque de las campañas proselitistas por la gubernatura de la entidad se pretenda llevar a cabo este tipo de acciones.

“El daño sería considerable, si bien los trabajos durarían alrededor de 20 horas, en lo que se restablece la energía y se comienza a bombear el agua, los vecinos de zona norte dejarían de recibir el vital líquido cerca de tres semanas”, señaló en un boletín.

Tras de precisar que el número de afectados podría rebasar las 400 mil personas, el funcionario pidió a la dependencia federal posponer la obra, sobre todo ante el incremento de las temperaturas en el Valle de México, lo que hace vital que las familias cuenten con elemento suficiente para subsanar sus necesidades más elementales.

Reyes Ramos dijo que es necesario contar con una mayor coordinación con Conagua ya que el implementar medidas autoritarias como ésta en nada abona a la seguridad y el bienestar comunitario.

Fuente: Milenio