El debate entre los tres candidatos a la gubernatura del estado de México fue histórico no solo por haber sido el primero en ser organizado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), sino porque millones de mexiquenses escucharon tanto en radio, televisión y redes sociales, propuestas, duras críticas y réplicas entre los participantes.

La principal innovación del debate que pudo presenciarse a través del sistema de Radio y Televisión Mexiquense y otros medios, fue el papel del moderador, quien no se limitó a ceder la palabra y planteó algunas interrogantes a Eruviel Ávila, Luis Felipe Bravo y Alejandro Encinas.

Desde 1998 cuando se hicieron diversas reformas político electorales, en donde se elevó a nivel constitucional el reconocimiento del IEEM como un órgano autónomo y con patrimonio propio para la organización de comicios como una función estatal, nunca se había juntado a los candidatos a la gubernatura a debatir.

El formato del debate permitió pregunta por parte del periodista Carlos Puig, moderador del encuentro, quien insistió en temas torales como policía transparente, temas de la vida nacional que interesan al estado de México, democracia, limpieza de la policía, entre otros.

Fue un debate con una duración de 60 minutos en donde los candidatos realizaron réplicas y contrarréplicas más allá de sus turnos programados previamente. Diez minutos antes de las 22 horas el moderador realizó el sorteo a partir del cual se definió el orden de las intervenciones de los candidatos.

Fueron tres bloques de intervenciones de 20 minutos, donde cada uno de los aspirantes tuvo la oportunidad de comenzar la ronda del debate. En cada lapso, se trató un tema. Cada candidato tuvo tres minutos para exponer su propuesta, lo que da un total de nueve minutos de presentación por los tres candidatos.

Los 11 minutos restantes por cada lapso se destinaron a la discusión entre contrincantes, la cual fue fomentada por el moderador, el periodista Carlos Puig.

Debates presidenciales

Como parámetro de comparación, en el debate presidencial en 2006 cada candidato tuvo dos minutos para pronunciar un mensaje inicial, posteriormente debatieron sobre los siguientes cinco temas: Política Hacendaria, Política Energética, Política Laboral, Combate a la Pobreza y Desarrollo Social y Desarrollo Sustentable.

Para cada uno de los temas y los candidatos contaron con dos minutos y medio para su exposición y posteriormente minuto y medio para réplica.

Asimismo, se abrió un espacio de dos minutos para contrarréplica al término del segundo tema y otro más de dos minutos y medio al concluir el quinto tema y de esta manera finalizar su participación en este debate.

El debate presidencial fue transmitido por más de 550 estaciones concesionadas de radio y televisión, además de varias estaciones permisionadas que se unieron a la transmisión, cubriéndose así la totalidad del territorio nacional e incluso varias ciudades de los Estados Unidos y América Latina.

En este formato, los moderadores se limitaron a dar paso a las participaciones de los candidatos.

Edomex

Cada candidato utilizó diversas estrategias para defender propuestas y plantear sus cuestionamientos, pero el tema recurrente entre los tres candidatos fue mencionar su pasado político, historias personales y evidenciar sus relaciones con diversos actores políticos y movimientos sociales.

Alejandro Encinas, candidato de la coalición Unidos podemos más, mostró documentos, gráficas, y fotografías que evidencian presuntos malos manejos del gobierno del estado, mientras que Luis Felipe Bravo Mena, utilizó fotografías para evidenciar el presunto «acarreo» de simpatizantes priístas a la campaña de sus adversarios, y Eruviel Ávila, candidato de la coalición Unidos por ti, defendió su postura mediante propuestas y planteamientos basados en su plataforma electoral e información de periódicos.

Los candidatos llamaron a votar por ellos en la etapa final del encuentro, por lo que más de 10.3 millones de mexiquenses podrán votar el domingo 3 de junio y decidir quien será su próximo gobernador.

Fuente: El Universal