El analista político, Edmundo Cancino, señala que la amplia ventaja del PRI se basa en dos aspectos, los aciertos de ellos, en términos de sus estrategias, y la gran cantidad de errores que cometieron tanto la derecha como la izquierda rumbo al proceso electoral.
Se avecina un triunfo del PRI en el Estado de México, lo cual marca un cambio del comportamiento electoral que se tuvo el año pasado, donde se vio un PRI bastante débil, comentó con Manuel Feregrino el analista político, Edmundo Cancino.
Expuso que el triunfo de los priistas se basa en dos grandes aspectos, por un lado, los preparativos que ellos hicieron, y por otro, los preparativos que no hicieron sus adversarios.
«Es decir, la amplia ventaja del PRI se basa en dos aspectos, los aciertos de ellos, en términos de sus estrategias, y la gran cantidad de errores que cometieron tanto la derecha como la izquierda, con rumbo al proceso electoral.»
Recalcó que el PRI hizo preparativos desde hace dos años, tanto en el escenario político como en el escenario administrativo y en el legal. «En el escenario político, recordaremos que desde hace dos años ellos ya habían convenido un acuerdo público de que el PAN no iría a una alianza con la izquierda».
En ese sentido, dijo que en el fondo ese acuerdo político se respetó y que el PAN aunque públicamente estuvo a favor de la alianza, en el subterráneo, en la base, en un acuerdo político de fondo, al final no estuvo de acuerdo con la alianza y se rompió, aunque salieron menos golpeados y quien quedó exhibido fue el PRD.
Añade que en este sentido, el PRD retoma el análisis de la ruptura de las alianzas y se adjudica de manera exclusiva eso, pero ya en la praxis política no vi a los panistas ir muy depuestos a una alianza ni dispuestos a fomentarla.
Explicó que en el caso de la izquierda y la derecha es muy sintomático suponiendo que no hubo corrupción ni acuerdos políticos de fondo, «pero de buena fe hicieron las cosas de la retrompada, porque Alejandro Encinas debiera haber sido un candidato desde hace cuatro años»,
Dijo que las izquierdas hicieron la pero de las campañas que se pueda hacer, en un estado donde la izquierda traía 2.5 millones en la pasada elección presidencial, «por lo debería de faltarle vergüenza a los liderazgos de la izquierda que no se organizaron para aprovechar el gran boom electoral que traían de la pasada elección presidencial».
Sobre el PAN, dijo que mandar de candidato a Luis Felipe Bravo Mena, de último momento y sin ningún respaldo de la fuerza nacional, Luis Felipe hizo una campaña como El Llanero solitito, «pero la verdad que hasta el SME le hizo un favor oponiéndose un rato».
«De buena fe, tanto el PAN como la izquierda, hicieron una campaña pésima, y seríamos bastante inocentes y dejar las cosas en pura buena fe, algunas negociaciones privadas y de ultratumba se presentaron allí, y habrá que descubrirlas más adelante», sostuvo.
En términos generales de la campaña, dijo que el sistema de alianzas quedó muy claro que es el mecanismo que existe para frenar al PRI en los Estados de la República, cuando no se presenten sistemas de alianzas, el PRI adquiere de principio una base impresionante en relación al resto de las fuerzas.
Añadió que se tuvo una de las peores autoridades electorales, «el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) no fue un escenario de el debate democrático, más bien se hizo pato en términos de los errores jurídicos que cometían todos los candidatos, tanto el hecho de haber registrado a Alejandro Encinas, como el hecho de no hacer una supervisión del gasto exagerado que el PRI trae en la campaña».
De igual forma, dijo que es tan sospechoso el exceso de gasto de los priistas, como la ausencia de gasto en los otros partidos políticos.
Fuente: Grupo Formula

