Los mexiquenses abarrotaron los bares, cantinas y restaurantes para ver la final de la Copa del Mundo Sub 17, donde la selección nacional venció 2-0 a la de Uruguay.
En el bar El Tinacal, ubicado sobre la avenida Gustavo Baz en Tlalnepantla, estado de México, al menos 150 personas se reunieron y gritaron al unísono en cada momento que su selección les dio en la final del Mundial.
Aunque el agua de lluvia fluyó intensamente por gran parte de Edomex durante la transmisión del partido, las bebidas no dejaron de correr de una mesa a otra en El Tinacal, un popular bar restaurante que 35 años atrás fue una muy famosa pulquería.
Cada vez que un balón se acercó a la portería uruguaya en el establecimiento se escuchó una ola de gritos, pero no fue sino hasta el minuto 31 que la gente explotó, alzó las manos y festejó cuando cayó el primer gol.
Fue un centro de José Tostado, la pelota la recentra para que aparezca Antonio Briseño y con un remate espectacular vence la meta de Jonathan Cubero, para el 1-0.
“Dan ganas de llorar, de vez en cuando se llega a una final no todos los días, verdad. Cuando un equipo llega… Hay que disfrutarlo, si gana que bueno, si no hay que apoyarlo porque somos mexicanos nada más, ya ve que hay muchos malinchistas”, dice en entrevista a EL UNIVERSAL Edomex, Francisco Grande, empleado del establecimiento y un apasionado del futbol.
En el segundo tiempo, Giovani Casillas anotó el segundo tanto; este gol inundó El Tinacal de ruido, música, felicidad y gritos que se tradujeron en el nombre del Campeón del Mundo: México, México, México.
Fuente: El Universal

