En la esquina de la avenida Tezozómoc y Poniente 12 en Valle de Chalco se encuentra una tienda que ofrece desde grillos tostados, hasta barras de chocolate, moles, tlayudas y postales de Monte Albán, todo proveniente del estado de Oaxaca.
Este pequeño local en el que diariamente se venden entre 20 y 25 botellas de mezcal es propiedad de Guadalupe Güitrón, que ante la falta de empleo buscó ayuda para abrir este negocio.
Desde hace 30 años Valle de Chalco se consolida como el rincón por excelencia de Oaxaca en la zona centro del país.
En la actualidad existen en esta localidad unas 40 tiendas que ofrecen productos oaxaqueños impulsadas en su mayoría por la organización civil Fondo Regional Indígena Cualli Otlli, en las cuales su mayor mercado son aquellas personas que no consiguen los productos de su tierra aquí en la entidad mexiquense.
José Ortiz Blanco vive a la orilla del Canal Acapol desde hace 20 años cuando llegó procedente de la comunidad de Loma Bonita en el estado de Oaxaca con tres hijos.
Él asegura que Valle de Chalco cada vez llega un mayor número de oaxaqueños con la esperanza de trabajar ahí mismo o en la ciudad de México, se compran terrenos aquí y empiezan a dejar que sus familias crezcan.
“Aunque otros se regresan, no se acostumbran a vivir aquí”, señala.
Cualli Otlli se ha encargado en los últimos años de apoyar a aquellos oaxaqueños y oaxaqueñas recién llegadas a esta comunidad y que no encuentran trabajo, esto apoyándolos para la colocación de negocios como el de reparación de bicicletas, fondas y fruterías, por mencionar algunos giros.
De acuerdo con el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el estado de México se ha caracterizado por ser una entidad atractiva para la población migrante, especialmente en los municipios del oriente.
El mismo INEGI afirma, con base en los datos del conteo 2010 que en los últimos cinco años 583 mil 607 personas provenientes de diferentes entidades principalmente el Distrito Federal y Oaxaca han llegado al estado de México para residir, la mayoría, según señala el documento, son mujeres.
“Ahora me ves aquí con una tienda, no nos va tan bien como quisiéramos pero ahí vamos. Las mujeres aquí es más difícil que progresemos, muchas somos madres solteras, o el marido llegando aquí se regresa a Oaxaca por un tiempo y ya no vuelve o se van para el norte”, señala Guadalupe Güitrón, quien admite sentirse discriminada por su color de piel y por hablar mixe.
Fuente: El Universal

