Afectados por la explosión del subsuelo ocurrida el 28 de octubre de 2010 en la colonia Benito Juárez , que provocó daños a 250 viviendas, se manifestaron frente a oficinas de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) ubicadas en este municipio, para exigir la reparación de sus casas.
Gustavo Reyes Martínez, uno de los afectados, aseguró que decenas de viviendas de la colonia Benito Juárez no han sido reparadas tras la explosión del subsuelo, que los colonos atribuyen a la acumulación de gas metano del tiradero municipal Neza II, actualmente clausurado, y no al desplazamiento de tierra, como afirman autoridades estatales.
Dijo que un día después de la explosión, los vecinos solicitaron la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que canalizó la queja a la Codhem, la cual no ha emitido una recomendación al respecto.
“A ocho meses de este acontecimiento las autoridades han hecho caso omiso para resolver la problemática de las explosiones”, agregó. Reyes Martínez dijo que, junto con damnificados por las lluvias de Ecatepec y Chalco, conformarán un frente común para exigir de manera conjunta a autoridades estatales que den solución a la problemática que enfrentan sus respectivas comunidades.
Agregó: “Estamos hartos de la lentitud con la que resuelven la problemática de explosividad que genera el tiradero. Muchas casas no han sido rehabilitadas, como ofrecieron”.
Expresó que viviendas presentan cuarteaduras provocadas por la explosión de octubre del 2010 y hasta el momento no han sido reparadas.
Afirmó que los colonos presentarán próximamente estudios que indican que el origen de la explosión del subsuelo fue el gas metano del tiradero Neza II, a pesar de que las autoridades afirmaron que se trató de desplazamiento del subsuelo y descartaron riesgos de eventuales estallidos.
La madrugada del 28 de octubre se registró un siniestro en el tiradero municipal Neza II que se extendió a ocho calles de la colonia Benito Juárez, lo que afectó a más de 500 viviendas, reportaron los vecinos.
Fuente: El Universal

