La autopista de cuota Lerma-Tres Marías, adjudicada a una empresa de Carlos Hank Rhon y a la que se oponen grupos ambientalistas como Greenpeace, será entregada incompleta por el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, debido a que la firma no logró obtener los apoyos crediticios necesarios para concluirla a tiempo.

El secretario de Comunicaciones del gobierno mexiquense, Gerardo Ruiz Esparza, reconoció que la obra no contó con el respaldo económico requerido y que se entregará sólo el tramo Lerma-Tenango, antes de que concluya la presente administración.

“Ese va a ser la parte del proyecto que termine la actual administración estatal, la parte a Tres Marías, pues no hubo forma de conseguir apoyo crediticio (para completar el proyecto), fue por la crisis de 2009 y prácticamente se quedó sin apoyo y ese fue el impidimento, ya cuando se pudo conseguir los fondos, ya no había tiempo para terminarla”, explicó el servidor público estatal.

Los primeros 20 kilómetros

El funcionario indicó que sin embargo se entregarán los primeros 20 kilómetros, totalmente concluidos, quedando pendiente la terminación de 40 kilómetros más que van de Tenango del Valle a Tres Marías, en el estado de Morelos, y para cuyas obras se requieren de otros dos mil 500 millones de pesos.

Destacó que el tramo de autopista que será entregado, que recorre el tramo entre Lerma a Tenango, tendrá un costo de peaje de aproximadamente 1.20 ó 1.30 pesos por kilómetro y permitirá conectar ambos municipios en tan sólo siete minutos.

Ruiz Esparza informó que la empresa Lerma-Santiago Sociedad Anónima de Capital Variable, propiedad de Carlos Hank Rhon, y a la cual se otorgó la concesión de esta autopista por un periodo de 30 años, tendrá que concluir la obra en los próximos meses, ya que ese fue el compromiso con el gobierno estatal actual que está por concluir funciones en septiembre próximo.

“Si está dada la concesión lo tiene que terminar, si no lo acaba, pierde dinero la empresa, entonces lo tiene que acabar por conveniencia financiera y por compromiso con el Estado”, puntualizó.

Oposición “verde”

Varios grupos ambientalistas como Greenpeace México y Guardianes de los Árboles, se han venido oponiendo sistemáticamente a este proyecto, por considerar que pone en riesgo el llamado “Gran Bosque de Agua”, ubicado entre Morelos y el Estado de México, y del que dependen 235 millones de personas, incluyendo algunas poblaciones pertenecientes al Distrito Federal, Estado de México y Morelos.

En respuesta a esta oposición, autoridades ambientales obligaron a la empresa concesionaria a depositar una fianza de 77 millones de pesos para garantizar la creación de obras ecológicas relacionadas con el mantenimiento de la masa forestal y de la protección contra la tala ilegal en la zona.

Fuente: El Universal