El Estado de México tendrá que hacer ajustes presupuestarios y una labor de reingeniería financiera para poder eliminar el pago de la tenencia en 2012, pues este impuesto vehicular aporta más de tres mil millones de pesos anuales que representan 20% de los ingresos propios de la entidad, señaló el presidente de la Comisión de Planeación del Gasto Público de la Legislatura local, Enrique Jacob Rocha (PRI).
“Será difícil cumplir la promesa de campaña del gobernador electo del estado Eruviel Ávila Villegas.
“Derogar el pago de la tenencia vehicular estatal y federal para 2012, será complicado todas vez que este impuesto —al que están obligados más de 3.5 millones de propietarios de vehículos con placas del Estado de México—, representan ingresos superiores a los tres mil millones de pesos anuales para el gobierno mexiquense”, reconoció el comisionado Jacob Rocha.
Reducciones presupuestales
Para sustituir este ingreso, deberán hacer ajustes en la aplicación del presupuesto del 2012, como reducción del pago de nómina y eliminación de gastos que no son prioritarios, indicó el legislador mexiquense.
En el Estado de México hay 3.5 millones de automóviles con placas mexiquenses, de los cuales 2.2 millones —62%— tienen más de 10 años de antigüedad y pagan tenencia estatal; mientras que 1.3 millones de automotores —37%— son vehículos de modelo reciente, según datos proporcionados por la Secretaría de Finanzas.
Según estimaciones del presupuesto 2011, el gobierno mexiquense recibirá 2 mil 539 millones de pesos por concepto de la tenencia federal que pagan los propietarios de vehículos nuevos y 462 millones de pesos por el impuesto de tenencia estatal que pagan los dueños de automotores con más de 10 años de uso, lo que representa un total de 3 mil millones de pesos y que equivale al 20% de la recaudación total de ingresos propios, informó Enrique Jacob.
Cabe recordar que en 2010 legisladores del Partido de la Revolución Democrática propusieron en comisiones la derogación de la tenencia estatal para 2011, postura que fue rechazada por la mayoría priísta, bajo el argumento de que esta contribución representaba ingresos cercanos a los 800 millones de pesos, porque incluía 350 millones de pesos por concepto de refrendo.
Fuente: El Universal

