Nuevo matrimonio de Marcelo Ebrard Casaubón acompañando su reciente destape en busca de la candidatura del PRD a la Presidencia de la República Mexicana.
Con el apoyo de su “Izquierda Democrática”, el mandatario crea de nuevo revuelo en la sociedad con su tercera esposa.
Será acaso por la típica técnica de imagen pública que “inspire confianza” a la sociedad mexicana por medio de una idea de la familia feliz.
Lo utilizó primero el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, quien años después de morir su esposa, se casó con “La Gaviota” creando una bella y ejemplar “imagen familiar”, tratando de inspirar confianza.
La misma técnica intenta utilizar el destapado recientemente Marcelo Ebrard, quien hace unos días se casó por tercera vez con la ex embajadora de Honduras en México, Rosalinda Bueso, después de vivir el divorcio de su alcohólica mujer Mariagna Pratts, justo en enero de este mismo año, y anteriormente de su primera esposa y madre de sus hijos, Francesca Ramos.
Como podemos ver, más que crear una buena imagen familiar, de estabilidad y compromiso, hace notar al destapado como una persona emocionalmente inestable, y peor aún, como un “actor” de su propia vida, pues justo después de que anunciara su nuevo matrimonio, llovieron en las redes sociales diversos comentarios que ponían en duda la preferencia sexual del mandatario, argumentando haberlo visto en diversos lugares con compañeros cariñosos y jovencitos homosexuales entusiasmados con él.
Después de su fallido evento en el WTC en el que no logró reunir ni siquiera a la mitad del total de gente que esperaba, tan solo podemos ver técnicas desesperadas por mejorar una imagen pública que no solo está ya desprestigiada, sino que ni aun con la recuperación de esta podría ubicarlo en un mejor lugar en las encuestas en comparación con Andrés Manuel López Obrador, quien no por tener una imagen desgastada ha perdido seguidores ni fuerza política.
Fuente: SDP Noticias

