El envió de dinero por parte de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos es una fuente de ingresos importante para muchos hogares de escasos recursos en México, principalmente en entidades pobres como Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Estado de México, Guanajuato y Puebla, que concentran más de 47.5 por ciento de dichos recursos.
De las 32 entidades, sólo el Estado de México y Tabasco registraron un retroceso anual en el monto de remesas que recibieron en la primera mitad del año, de -1.3 por ciento y -1.1 por ciento respectivamente. En contrapunto, las entidades con mayor dinamismo en el semestre fueron: Sonora, con un incremento acumulado hasta junio de 17.1 por ciento; Baja California, 13.1 por ciento, DF 11.6 por ciento; San Luis Potosí, 8.6 por ciento; y Durango 8.2 por ciento.
Entre las entidades que mayores recursos recibe por este concepto destaca en primer lugar Michoacán que en el primer semestre sumó 1.1 mil millones de dólares, casi una décima parte del total nacional, alcanzando un incremento anual de 1.8 por ciento. Le sigue Guanajuato con mil 53 millones de dólares, 6.7 por ciento más al año anterior.
Es de señalar que el monto de los recursos que han entrado al país por concepto de remesas en los primeros seis meses del año sumaron 11 mil 162 millones de dólares, el monto más elevado para el primer semestre del año, cuando menos desde 2008, lo que representó un incremento anual de 4.7 por ciento. Pese a la debilidad de la recuperación estadounidense, al cierre del primer semestre del año hubo una ligera recuperación en la situación de la mano de obra latina.
Fuente: Cambio

