A propuesta del PRI, el pleno de la Legislatura mexiquense aprobó sancionar con penas de dos a siete años de prisión y de 30 a 300 días de multa a los padres de familia que por incurrir en conductas de negligencia u omisión reiteradas pongan en riesgo la salud mental o física de los niños y jóvenes.
También avaló sancionar con las mismas penas a los padres o tutores que intencionalmente se coloquen en estado de insolvencia, con el fin de eludir el pago de sus obligaciones alimentarias.
Los ajustes al Código Penal y a la Ley para la Protección de los Derechos de las Niñas, de los Niños y los Adolescentes del estado de México buscan garantizar que los padres de familia, o quienes tienen la tutela de los menores tengan mayor cuidado con ellos y evitar que sean víctimas de violencia.
De acuerdo con las reformas, el DIF estatal contará con una base de datos sobre casos de negligencia o maltrato y dará vista al Ministerio Público cuando los padres o tutores, o quienes tengan legalmente la custodia de un menor incurran en esas conductas. También rendirá informes, dictámenes, y ofrecerá antecedentes e información sobre esos asuntos.
Fuente: El Sol de Toluca

