Con una inversión inicial de 20 millones de pesos, en la Máxima Casa de Estudios mexiquense se instalarán torniquetes y lectores de tarjetas para restringir el acceso sólo a estudiantes, docentes y trabajadores de la institución.
Con una inversión inicial de 20 millones de pesos, en la Máxima Casa de Estudios mexiquense se instalarán torniquetes y lectores de tarjetas para restringir el acceso sólo a estudiantes, docentes y trabajadores de la institución.