Especialistas de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, dieron a conocer que los municipios mexiquenses que se localizan en la zona metropolitana de la Ciudad de México con los cuentan con mejores condiciones de salud, debido a que registran tasas de mortalidad inferiores a la media estadística de la entidad.

Además de que tienen relación con grados de marginación bajos, cobertura de derechohabientes alta y concentración de servicios públicos de salud, esto según fue lo que arrojó la investigación denominada como “La ordenación del territorio para la salud humana. Un diagnóstico del Estado de México”.

Marcela Virginia Santana Juárez, Elsa Mireya Rosales Estrada, Luis Ricardo Manzano Solís, Brisa Violeta Carrasco Gallegos, Inocencia Cadena Rivera y Giovanna Santana Castañeda, profesores e investigadores analizaron las condiciones de salud por zona geográfica principalmente a lo largo del siglo XX.

Por lo que dedujeron que aquellos municipios y jurisdicciones con tasas de mortalidad media alta y media baja durante la mayor parte del siglo XX, son aquellos que se hallan principalmente al oriente de la entidad y en la zona metropolitana de Toluca.

Mientras que los municipios y jurisdicciones con condiciones de salud bajas, que cuentan con tasas de mortalidad media alta y alta durante la mayor parte del siglo XX, con aquellos que se localizan al oeste de la entidad, que son zonas rurales, dispersas, con actividades económicas primarias, servicios a la vivienda bajos, grado de marginación alto y cobertura de derechohabientes baja.

Por lo que los expertos señalaron que las 10 causas de muerte de tipo infeccioso con mayor frecuencia a lo largo del siglo XX fueron la influenza, neumonía e intestinales, pues tiene tasas de mortalidad altas y que están relacionadas con factores físico geográficos, como

el clima, y socioeconómicos.

En cuanto a las causas de mortalidad de tipo crónico degenerativas que se presentaron en dicho periodo tanto en zonas rurales como en zonas rurales, fueron la diabetes mellitus, la cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado, mismas que se relacionan con factores culturales, como los estilos de vida.

Finalmente apuntaron que es necesario considerar características epidemiológicas, con la distribución de los servicios de salud y su relación con las características físico geográficas del territorio y las características socioeconómicas, demográficas y culturales de la población, ya que son aspectos que deben incidir en la gestión de servicios públicos de salud.

FUENTE: EL UNIVERSAL ESTADO DE MÉXICO