Es importante afianzar los mecanismos constitucionales que hagan posible la libre determinación y autonomía de los pueblos indígenas, sostuvo la investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de México, Martha Izquierdo Muciño, quien consideró que de no hacerlo, el desarrollo de los pueblos originarios existirá sólo en los discursos y nunca en el terreno de la construcción práctica.
Al hablar sobre el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas en México, como único camino para la reivindicación de estos grupos, subrayó que la inexistencia jurídica de las etnias en el país, bajo la idea de que “todos los mexicanos somos iguales ante la ley”, implicó para muchos desigualdad.
Por ello dijo, se requiere un modelo de sociedad más incluyente, en el que tengan cabida todas las diferencias, ya que la pertenencia a un grupo indígena no debe significar atraso, miseria y exclusión para el desarrollo.
Destacó que el reconocimiento del pluralismo jurídico y político, como valor constitucional, y la defensa de las minorías, tanto en el derecho interno como internacional, permitió un gran avance en esta materia, facilitando la pluralidad de sacar de la marginalidad a mucha gente.
Consideró que la Reforma al Artículo 2º de la Constitución General de la República Mexicana es un tema digno de análisis, debido a que es evidencia de los avances que en materia indígena comienzan apenas a vislumbrarse.
Pese a las críticas en torno a las modificaciones de este artículo constitucional, dijo la especialista, se logró despertar la conciencia sobre la importancia que tiene el rescate de las culturas y el acato a sus derechos.
Consideró que sólo mediante el respeto y reconocimiento de sus culturas, México podrá coexistir como un país integrado; Martha Izquierdo Muciño refirió que el país contaba hace un siglo con más de 125 grupos étnicos, de los cuales, 68 desaparecieron.