Mediante el método de vermicomposteo, consistente en utilizar lombrices de tierra en los suelos para generar fertilizantes biorgánicos, especialistas de la Universidad Autónoma del Estado de México buscan dar tratamiento a zonas maltratadas del Parque Nacional Nevado de Toluca.
Al hablar sobre los avances de la investigación titulada “Predicción de la transferencia de nutrientes de lodos vermicomposteados a suelos forestales del Parque Nacional del Nevado de Toluca”, el especialista de la Facultad de Planeación Urbana y Regional, Eduardo Campos Medina, subrayó la importancia de los suelos para los ecosistemas.
“Son sistemas vivos que cuando se encuentran en óptimas condiciones proveen, tanto a los animales como al ser humano, los recursos suficientes para su existencia; sin embargo, cuando por alguna razón, éstos modifican sus características, detonan un desequilibrio al interior de los ecosistemas”, abundó.
Este trabajo de investigación, en el cual colaboró la académica de la Facultad de Ciencias, Alma Velázquez Rodríguez, y la estudiante de posgrado del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales de la UAEM, Nelly Martínez Sotelo, dijo Campos Medina, reveló que algunas de las influencias negativas que pudieron constatarse en el Parque Nacional Nevado de Toluca son, sin duda, las ocasionadas por la actividad humana.
Tal es el caso, precisó, de la fertilización química, productos fitosanitarios, la deforestación irracional, los incendios forestales y el pastoreo inadecuado; acciones que provocan que los suelos, tanto agrícolas como forestales, sufran una descompensación en el mantenimiento de niveles estables de materia orgánica y por ende, una disminución de su fertilidad natural.
Ante tal panorama, explicó, como parte de este trabajo de investigación se trasladaron lodos vermicomposteados pertenecientes a parcelas de las comunidades “Rosa Morada” y “Dilatada Sur”, del municipio de Almoloya de Juárez, y la comunidad “El Capulín”, del municipio de Amanalco de Becerra, Estado de México, al Parque Nacional Nevado de Toluca.
Respecto a las ventajas de dicha técnica, Campos Medina refirió el control sobre el proceso, la reducción de tiempos, la calidad del producto cosechado, la disminución de mano de obra para el tratamiento del suelo y el fácil control del proceso de aireación, que permite la eliminación de olores y los efectos negativos de la mineralización del nitrógeno.
El académico de la Facultad de Planeación Urbana y Regional de la UAEM señaló que la transferencia de nutrientes y lodos únicamente guarda la consecuencia de la producción de óxido nitroso (N2O), circunstancia que debe monitorearse, ya que liberado a la atmósfera, éste contribuye con el efecto invernadero y por tanto, la opción dejaría de ser sustentable en términos ecológicos.
Universitarios proponen vermicomposteo para rescate de suelos del Nevado de Toluca

