Con el fin de evitar enfermedades provocadas por la ingesta de alimentos en mal estado durante esta Temporada de Cuaresma, el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), intensifica las acciones encaminadas a la vigilancia y control sanitario de diversos productos, principalmente en pescados y mariscos.

El ISEM indicó que en esta temporada las enfermedades gastrointestinales son una de las primeras causas de consulta médica, por lo que se considera un problema de salud pública y que afecta a personas de cualquier edad y condición social, aunque los grupos más vulnerables son los niños y los adultos mayores.

Por tal motivo la dependencia dio a conocer que se llevan a cabo visitas de verificación a pescaderías, restaurantes, ostionerías y puntos de venta, con el fin de supervisar las condiciones sanitarias de los establecimientos y se realiza la toma de muestras necesarias de los productos, a fin de proceder al aseguramiento o destrucción de aquellos que tengan evidencia de encontrarse en mal estado o sean objeto de un manejo inadecuado para la salud de la población.

Agregó, que como parte de estas actividades de prevención sanitaria, se dan asesorías a consumidores y a los propietarios de los establecimientos comerciantes, para que corroboren que los productos de la pesca sean frescos, no tengan olor desagradable o nauseabundo. El pescado debe presentar ojos brillantes y córnea clara, e igualmente poner atención en las medidas de conservación, las cual debe hacerse en lugares sombreados y con hielo potable, con una temperatura de entre -4° y -8° C.

De igual forma, dio a conocer algunas recomendaciones a la ciudadanía para la compra de pescados y mariscos envasados o enlatados. En este sentido, explicó que se debe verificar la fecha de caducidad y que los envases o latas no presenten ningún tipo de escurrimiento o abombamiento, además de evitar el consumo de alimentos de dudosa procedencia.

En este sentido, el ISEM hizo una invitación a la población para mantenerse atentos respecto a los establecimientos o productos cuyas características higiénico-sanitarias puedan representar riesgos a la salud y acudir al médico, en caso de presentar algún padecimiento como fiebre, diarrea, vómito o mareos.