Habitantes de la comunidad de Santiago Cuautlalpan retuvieron durante más de seis horas a dos funcionarios del gobierno del Estado de México, en protesta porque el secretario de Gobierno, Ernesto Nemer, canceló una reunión que sostendría con una comisión de residentes el viernes pasado en el que se tratarían temas relacionados con la presencia de la organización Antorcha Popular en el poblado.

Édgar Reveles Andrade y José Luis Bárcenas Trejo, director de Gobierno estatal en la región Texcoco y coordinador de Concertación Política de la subsecretaría general de Gobierno mexiquense, respectivamente, son los servidores públicos que fueron mantenidos en la delegación municipal de Cuautlalpan la noche del sábado.

Con la promesa de que se efectuará un encuentro entre representantes estatales y pobladores, en los primeros minutos del domingo, los dos servidores públicos, fueron liberados sin lesión alguna, pues durante su estancia en la delegación municipal los manifestantes que eran más de 600, no les hicieron daño alguno.

Ambos funcionarios se presentaron a la explanada principal de la comunidad donde se realizaba una asamblea vecinal, después de que el secretario de Gobierno mexiquense, Ernesto Némer no recibió a una comisón de pobladores, que estaría encabezada por el ex alcalde perredista de Texcoco, Horacio Duarte Olivares.

Los habitantes han solicitado a las autoridades estatales que les expliquen por qué permitieron que integrantes de la organización priísta Antorcha Popular edifican mil 200 viviendas en 38 hectáreas del predio Pimiango, localizado en Cuautlalpan, sin que el núcleo ejidal y la población en general lo hayan autorizado.

Duarte Olivares denunció que el gobierno estatal canceló el encuentro, lo que molestó a los residentes de la comunidad texcocana.

El viernes pasado, un grupo de 300 habitantes bloqueó durante más de tres horas y media, los dos sentidos del Circuito Exterior Mexiquense, a la altura del kilómetro 65, para exigir que los antorchistas saliera de la comunidad porque presuntamente querían contruir un camino en tierra de cultivo que conecte a la zona de Pimiango con el área de Hidalgo y Carrizo, en el límite de Texcoco y Chimalhuacán, donde hay miles de familias asentadas.

Gloria Brito, dirigente antorchista de Texcoco, negó que miembros de la agrupación están llevando a cabo esas obras.

La agrupación priísta rechazó que haya invadido el predio Pimiango. Se trató, dijo, de una reubicación de cientos de familias que vivían en la zona de Hidalgo y Carrizo, una área protegida por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La tensión ha aumentado en los últimos días entre los pobladores de Cuautlalpan y los seguidores de Antorcha Popular que se rehusan a salir de Pimiango. Los habitantes del poblado exigen al gobierno estatal que los antorchistas salgan de ahí.

FUENTE: EL UNIVERSAL