Cancún— El candidato de las izquierdas a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, denunció en la Riviera Maya que existe un acuerdo secreto entre el también aspirante de la coalición PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, y la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, para que sea ésta quien ocupe la Secretaría de la Educación Pública (SEP) de ganar los comicios el militante priísta.
Durante el acto de campaña que López Obrador protagonizó la tarde este sábado en la ciudad de Playa del Carmen, anticipó que de ganar las elecciones pedirá «suavemente» a la maestra Elba Esther que deje de intervenir en la educación de México.
«Sin moverle mucho y con educación, le vamos a decir a Elba Esther Gordillo que ella no va a seguir manejando la educación en México», expresó al tiempo en que subrayó que pese a que Peña Nieto se desmarcó de la líder sindical, sigue teniendo tratos con ella para impulsarla como secretaria de Educación.
En contraste, resaltó que su propuesta para ofrecer acceso a la educación de calidad y para todos es la del ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente.
Ante más de aproximadamente 3 mil simpatizantes presentes en la Plaza del Palacio Municipal de Solidaridad, el candidato por los partidos de la Revolución Democrática (PRD) del Trabajo (PT), y Movimiento Ciudadano (MC) anunció que una vez que gane las elecciones en junio de 2012 y que rinda protesta en diciembre de este mismo año, iniciará inmediatamente con la construcción de un tren bala que partirá de la Riviera Maya y llegará hasta Palenque, Chiapas para conectar al sureste mexicano y abrir las fuentes de trabajo estancadas en la región.
Este tren contará con una velocidad de 300 kilómetros por hora, y está valuada su construcción en 80 mil millones de pesos. Estaría listo en tres años, precisó.
Acompañado por los candidatos a diputados por los distritos 01, Alonso Ventre; 02, Mauricio González Beiza y 03, Graciela Saldaña Fraire, así como por los candidatos al Senado en primera y segunda fórmula, Joaquín González Castro y Luz María Beristain, esbozó sus ejes de campaña y su oferta político social y económica de ganar los comicios.
Entre ello destaca la construcción de cinco refinerías, un plan de austeridad republicana, la erradicación de la corrupción, elevar a rango constitucional el derecho al bienestar, el derecho a la salud y la construcción de estancias infantiles y el reparto de becas estudiantiles.
También, declarar la nulidad del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y replicar el programa de ayuda a personas de la tercera edad que implementó cuando fue jefe de Gobierno en el Distrito Federal (GDF) para que en todo el país cinco millones de adultos mayores reciban el equivalente a medio salario mínimo mensual.
Esta ayuda se brindará a partir de los 70 años en todo México pero en las zonas indígenas el rango descenderá a 65 años «por motivos de justicia».
A nivel local lanzó un mensaje a la militancia del PRD que ha impugnado la candidatura de Joaquín González Castro como sustituto de Gregorio Sánchez Martínez «Greg» al Senado de la República y dijo que lo respalda debido a que cuenta con una trayectoria honesta, congruente y acorde con los ideales de la izquierda.
En ese sentido, advirtió que a quienes no les parezca «que se vayan al PRI porque el PRD no necesita de grillas si no de unidad».
Por último, además de ofrecer que gobernará con las tres «C» -cabeza, carácter y corazón- se dirigió a sus simpatizantes a quienes recordó que el cambio verdadero y la transformación de México no ha resultado del trabajo de un solo hombre sino de toda la sociedad y le recordó que existen tres formas en que como ciudadanos pueden aportar al triunfo de la izquierda y por tanto a lo que considera el rescate del país.
Una de ellas es orientar a la gente volviéndose en sí mismo un medio de comunicación que transmita a otros el mensaje del proyecto de nación que el encabeza. Segundo, ser un protagonista del cambio verdadero convenciendo cada uno a cinco personas para votar por él y por los candidatos de la izquierda.
Y tercero, ayudar a cuidar las casillas el primero del julio para que no se repita lo ocurrido en el 2006 cuando según ha denunciado, se sembraron votos a favor del ahora presidente Felipe Calderón o le fueron restados sufragios.
Al despedirse garantizó que estará a la altura de las necesidades del país y reiteró que no traicionará la confianza de México.

