Para Andrés Manuel López Obrador, el hecho de que hasta Enrique Peña Nieto se haya quejado del formato pactado para el primer debate presidencial obliga a modificarlo para el segundo encuentro, previsto para el 10 de junio en Guadalajara, Jalisco.
«Bueno, hasta Peña Nieto, que le hicieron el formato a su medida, terminó diciendo que no tenía tiempo. Pues tiene que haber más tiempo», respondió el candidato de la coalición Movimiento Progresista a la Presidencia de la República, cuestionado sobre qué formato propone para el segundo debate.
Llegó un momento en que hasta me dijo: ‘ya no me alcanza el tiempo’. Le digo, síguele. O sea, si no hubiese esa limitación, pues todos tenemos más tiempo y más libertad, pero eso que no se permitió anoche por lo acartonado del formato del debate. Pues eso se puede hacer en Televisa, en el Canal de las Estrellas, a buena ahora, ahí, abierto. Ojalá y él, que tiene buena influencia ahí, buena relación, los convenza a los de Televisa para que haya debate».
En conferencia de prensa, el tabasqueño negó que su estrategia durante el primer debate fuera centrarse en los ataques, dejando de lado las propuestas.
No fueron ataques, describí la realidad», aclaró, al tiempo de informar que no modificará su estrategia porque le ha dado buenos resultados.
Cuestionado sobre si no le preocupa que el estigma de corrupción de René Bejarano y de Gustavo Ponce le persigan como una sombra, respondió que no, porque no establece relaciones de complicidad con nadie y tiene autoridad moral.
Fíjense el papel del control de los medios, mucha gente no sabe que Ponce está en la cárcel, o que sigue en la cárcel, lleva 8 años, les quiero decir, que entre otras cosas está en la cárcel porque a Ponce le tocó siendo subsecretario de la Contraloría acusar a Salinas de corrupción y ahora hay una especie de venganza. Yo lo que digo es que se aplique la ley como debe de ser. Está en la cárcel por los delitos que se le hicieron públicos, pero también hay una manipulación de la justicia por venganza. Entonces, pero eso la gente no lo sabe».
López Obrador aclaró también que, contrario a lo que deslizó durante el debate su adversario del PRI, no tuvo acuerdo previo con la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, para atacar a Peña Nieto.
«Yo no me puse de acuerdo con nadie. Yo lo que decidí fue informarle a la gente sobre lo que realmente está sucediendo. Quiénes son los que mandan en el país, qué pretenden, qué debemos de hacer y cuál es nuestra propuesta para lograr un cambio verdadero. Entonces, tengo que hablar de eso porque lo que prevalece es un cerco de protección a Peña».
Finalmente, difundió los resultados de una encuesta realizada por María de la Heras tras el debate, y que aseguró no haber financiado, con base en la opinión de ciudadanos de ocho entidades federativas del país.
«Me dio mucho gusto que María de las Heras llevó a cabo una encuesta, después del debate, y nos favorece el resultado…»
A la pregunta de por cuál de los candidatos votaría, dijo, la respuesta fue:
«Para quien les habla –no es por presumir- 31.46%; Josefina Vázquez Mota, 17.98%; Quadri de la Torre, 17.98%; Enrique Peña Nieto 16.85por ciento».
FUENTE: EL ECONOMISTA

