En rueda de prensa el candidato a la Presidencia del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, presentó al General colombiano Óscar Adolfo Naranjo Trujillo, como su asesor externo en materia de seguridad, si el voto de los mexicanos le favorece y llega a la Presidencia de la República.
Naranjo Trujillo se desempeñó como director general de la Policía Nacional de Colombia, cargo mediante el cual bajó los índices de inseguridad y violencia.
Enrique Peña, destaco la trayectoria del General Naranjo y dijo que éste anuncio lo hacía para despejar cualquier duda, pues diversos medios ya habían dado a conocer esta información y para evitar la especulaciones y rumores, se deicido hacer el anuncio de manera oficial.
El candidato del PRI – PVEM repudió el artero crimen contra el periodista veracruzano del diario Milenio, Víctor Báez y envío sus condolencias a todos su deudos.
Por su parte, Naranjo Trujillo Naranjo señalo que cuando oye hablar del narcotráfico en México y ve estrategias contra el narcotráfico, percibe que todo está girando alrededor de ese problema y en el imaginario de los funcionarios públicos de la sociedad está el tema de los grandes cárteles, pero cuando se empieza a estudiar detalladamente la situación, localidad por localidad, estado por estado, uno se da cuenta que mucha de esa violencia no es originada directamente por esos grandes cárteles sino por organizaciones mucho más concentradas, más territoriales, que combinan distintas formas de criminalidad, desde la distribución de drogas hasta la extorsión y secuestro”.
Por lo tanto, manifestó, me parece que es un error generalizar.
Durante la entrevista, Naranjo agregó que una propuesta de política pública de seguridad “tiene que ser tremendamente ambiciosa para cambiar culturas, más que para cambiar leyes y para cambiar constituciones”.
Sostuvo que México necesita un aparato policial con una mayor capacidad de mando y control de coordinación, y especialmente de despliegue unificado en términos de doctrina policial, pero para eso no necesariamente hay que cambiar leyes, para eso –apuntó– basta generar una cultura de entendimiento, en el entendido de que la política de seguridad debe tener alcance nacional con un mando político de Estado.


