Autoridades estadounidenses identificaron al menos a 140 víctimas de una banda que se dedicaba a la pornografía infantil en siete países de dos continentes, en donde México está incluido. Advirtieron que puede haber mucho más material que los cientos de miles de imágenes que descubrieron en las computadoras de los sospechosos.
Hasta el momento 43 personas, todos de sexo masculino, han sido detenidas en los dos últimos años.
Los delincuentes tenían integrantes que se desenvolvían en diversos campos laborales, por ejemplo: un titiritero infantil en Florida, un gerente de hotel en Massachusetts, un técnico de emergencias médicas en Kansas y un asistente de guardería infantil en Holanda.
La red de pornografía infantil empezó a ser desentrañada siguiendo una pista, la cual era un conejito de peluche. Dicho juguete, visto en la fotografía de un bebé angustiado, medio desnudo y de aproximadamente año y medio de edad, fue la pista para rastrear y hallar a un hombre con desordenes sexuales en Ámsterdam, Holanda.
A partir de esta captura, la policía hizo una detención tras otra, de hombres acusados de pederastia, intercambiar fotografías explícitas de agresiones e incluso conversar en línea sobre secuestrar, cocinar y comer niños.
La policía sigue indagando si los hombres que hablaron de homicidio y canibalismo llevaron a cabo dichos delitos o sólo era un intercambio de sus perversiones. La investigación ha recibido el nombre de Holitna, inspirado en un río en Alaska que tiene muchas afluentes.
El encargado de la unidad en Boston de Investigaciones en Seguridad Interna del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), el agente Bruce Foucart, recalcó que los criminales «son lo peor de lo peor».
«Esto no es nada más un niño que está desnudo y que alguien le toma fotografía. Es un niño que está siendo violado por un adulto, lo cual es horrible», dijo Foucart.
La investigación pudo aclararse y tomar un mejor rumbo, luego de que Robert Diduca, gerente de un hotel Sheraton en la ciudad estadounidense de Milford, en el estado de Massachusetts, que se nombraba a sí mismo como Babytodd, envió la fotografía de un niño holandés a un agente federal que se encontraba encubierto en Boston.
Diduca, al enviar la fotografía creyó que se lo hacía llegar a otro hombre que buscaba mantener una relación sexual con bebés e infantes pequeños. El agente de Boston envió la fotografía a la policía internacional (Interpol) y a agencias de seguridad en varios países.
Una policía danesa, al ver la foto, reconoció a un conejito que se conoce como Miffy, un personaje de una serie de libros infantiles en Holanda, además, notó que el niño de la imagen usaba un suéter color naranja y siguió el rastro del mismo hasta dar con una tienda de Ámsterdam que había vendido sólo otros 20 similares, lo que arrojó que quizás el niño era de esa ciudad.
La foto fue transmitida por televisión, en cuestión de minutos varios amigos y parientes de la madre del niño se comunicaron con ella para informarle de la situación. La madre del niño identificó a Robert Mikelsons como el responsable de haber tomado la fotografía.
Mikelsons, es un trabajador de una guardería infantil de 27 años y quien fue contratado para cuidar al niño. En el momento de su detención, la policía encontró que en su computadora había registrado a miles de niños que eran víctimas de abusos y violación, incluido el bebé que tenía el conejito de peluche.
Gracias a la información obtenida directamente de los ordenadores de Diduca y Mikelsons, se lograron encontrar a tres decenas de otros sospechosos en siete países como México, Canadá, Gran Bretaña, Alemania y Suecia. Las víctimas de este grupo de delincuentes oscilaban entre los cuatro años y, el de menor edad, tan sólo contaba con 19 días de nacido.
A pesar de las detenciones hasta ahora realizadas, para la policía, las pistas de la red parecen no tener fin, ya que la semana pasada arrestaron a otro hombre de Massachusetts quien almacenaba, en su computadora, pornografía infantil y fotografías de lo que parecían ser niños muertos.
FUENTE: SEXENIO

