Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes;

Con el permiso de las diputadas, de los diputados, de las senadoras, de los senadores, quisiera saludar en primer lugar a quien como candidato de nuestro partido hizo que nuestro partido se acercara a un triunfo electoral el pasado 1 de julio y que nos hiciera a nosotros recuperar la Presidencia de la República y colocarnos en el Congreso de la Unión como el grupo mayor que tiene la mayor responsabilidad de hacer un buen gobierno en el futuro.

Saludo a Enrique Peña Nieto, próximo Presidente de la República;

Lo hago con el mismo afecto y respeto hacia nuestro amigo EL Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, con quien he tenido el privilegio de estar en esa posición constructiva en el pasado, que hoy también tengo el privilegio de poder ver un gobierno de futuro.

A todos los miembros de la Mesa, con su permiso.

Quiero iniciar quizá porque es parte del valor de una reunión como esta después de escuchar a nuestro amigo el presidente del partido señalando alguna frase que para mí tiene un alto valor porque vendrá a asimilar la conducta del Grupo Parlamentario del PRI en Cámara de Diputados en el Congreso.

Dijo en julio 16 Enrique Peña Nieto que es tiempo de acordar, no imponer; es tiempo de construir, no de obstruir; es momento de un verdadero diálogo democrático entre ciudadanos a favor del país.

A partir de este criterio –que por cierto—nos ubica perfectamente en la realidad podríamos llegar entonces tanto el hoy senador electo, Emilio Gamboa y también electo coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en Cámara de Senadores a coincidir que el Poder Legislativo es una pieza clave para la gobernabilidad y la eficiencia del Estado en la democracia. Es un actor central en la política nacional
Recordemos que en México, desde 1997, la Cámara de Diputados vive una exigencia de diálogo y acuerdos que ha traído consigo la pluralidad. Ningún partido, por sí mismo, tiene la mayoría parlamentaria. Así lo ha resuelto el electorado. Nos obliga a pactar con otra u otras fuerzas para que las cosas pasen.

En la democracia gobierna la mayoría, en la pluralidad se negocia con otros hacer prevalecer el interés superior de la Nación. Esa será la tarea de esta fracción parlamentaria del PRI en la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados.

Para que esto suceda habría que empezar por reconocernos en la realidad, ya aquí lo dijo –y lo dijo bien– el senador Pedro Joaquín Coldwell.

1.- Por sexta ocasión, en la historia de la Cámara de Diputados no habrá un grupo mayoritario. Habrá un grupo parlamentario mayor, que será el nuestro, y otros grupos con los cuales construir la gobernabilidad democrática.

2.- Ante una parte de la opinión pública –también se dijo aquí y hay que reiterarlo–, el Congreso tiene una imagen disminuida al considerar que las deliberaciones son largas y bloquean, cuando el país requiere decisiones rápidas y oportunas. El gobierno entonces resulta dependiente de la cooperación o el conflicto que se presente en el Congreso, que puede llevar al escarceo o a la parálisis de la agenda de prioridades nacionales.

3.- La responsabilidad del grupo mayor en la Cámara de Diputados que debe en la LXII Legislatura, es la de construir una alianza útil para gobernar y para legislar conforme al interés nacional. La tarea principal del grupo mayor es la de acompañar a su gobierno, porque ahora es también el partido en el poder, pero como bien ha dicho el candidato ganador, no existe la pretensión de gobernar desde la unanimidad.

Por ello la responsabilidad del grupo mayor es la de poner sobre la mesa los puntos de interés necesarios para construir el consenso y aportar a esa gobernabilidad democrática.

Construir una alianza para las reformas, con objetivos claros de servicio al país sólo se logra partiendo del reconocimiento de que nadie tiene la mayoría por sí mismo en la Cámara de Diputados y que hacer viable una mayoría democrática nos involucra absolutamente a todos. No obstante, es importante dejarlo claro: deseamos una mayoría parlamentaria para gobernar, no para que nos gobiernen.

Con esta visión, el grupo mayor es el que tiene la responsabilidad de poner sobre la mesa las reformas necesarias y el programa propuesto por Enrique Peña Nieto, el candidato más votado, quien con el respaldo mayoritario de los ciudadanos, indudablemente habrá de asumir la Presidencia de la República el próximo 1º de diciembre.

Venimos arrastrando cuestiones que giran alrededor de dogmas, fanatismos o viejas prácticas que ya no tienen lugar en el México moderno. Nuestro país ha cambiado, ya no es el mismo de hace algunas décadas; nuestro partido, el PRI, ha acompañado estos cambios cuando ha sido gobierno y también siendo una oposición responsable.

De lo que se trata es de gobernar con la gente, responder a sus aspiraciones, construir las soluciones que está demandando y que se expresaron en la campaña política del PRI y que están en la base del programa de reformas de Enrique Peña Nieto:

En lo inmediato, la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción; transparencia en todos los órdenes de gobierno y poderes de la unión; supervisión autónoma y ciudadana de la contratación de publicidad en medios de comunicación; además, en su momento, una reforma por la seguridad sin violencia; una reforma fiscal equitativa y responsable que aliente el empleo y el crecimiento económico; una educación pública amplia, científica y de calidad; una seguridad social universal; una reforma laboral que premie el esfuerzo, mejore el ingreso, incorpore a los jóvenes y proteja a las y los trabajadores, incluido un seguro de desempleo; una reforma energética que sin privatizar lo que ya tenemos, amplíe el horizonte de inversión a los particulares, desarrolle nuevas fuentes energéticas y reduzca los precios de la electricidad y el gas a las familias mexicanas.

Todo esto también forma parte de nuestra campaña, todo esto lo escuchamos todos los días como exigencia de quienes nos eligieron. Todo esto forma parte de los compromisos de un partido que está a punto de tomar nuevamente las riendas del gobierno.

No obstante, estas y otras reformas no las podremos construir por la vía unilateral. El consenso requiere a los demás, requiere que todos aporten a la construcción de los acuerdos que nos permitan avanzar. En este proceso, abierto y transparentemente, como el grupo mayor y además, partido en el poder, habrá de ser la voz del programa del Ejecutivo Federal, que se exprese en los temas de la agenda legislativa, reconociendo que no será la voz única que se escuche en un Congreso plural.

Lo dijimos hoy en la mañana, en el momento en que resolvimos cómo coordinarnos para ser mejores: no hay más que un solo proyecto de país, que esta bancada del PRI en Cámara de Diputados lo representará, será el proyecto de país del próximo Presidente de la República.

Estoy convencido que, mediante el diálogo, los acuerdos, con el liderazgo de una presidencia democrática, habremos de construir la alianza por las reformas. Una alianza que integre los puntos que al Ejecutivo le resulten fundamentales, con inclusión de las expresiones de las otras fuerzas políticas y respondiendo a los intereses de la gente.

La competencia electoral ya quedó atrás, para todos. Ahora, cada quien, por la voluntad popular, ocupa una trinchera de responsabilidad desde donde, aceptando nuestra realidad, debemos actuar con responsabilidad. Ahora nos toca avanzar en la construcción de alianzas para las reformas.

No nos engañemos. Si queremos tener éxito requerimos sumar, construir acuerdos, generar respaldo.

Compañeras, compañeros:

Me ha tocado vivir épocas de retos y tiempos difíciles para nuestro partido, aquí lo relató bien el Presidente del PRI Pedro Joaquín Coldwell. Junto con muchos otros compañeros, aquí presentes y que estarán en la próxima LXII Legislatura de la Cámara de Diputados o de la Cámara de Senadores, estuvimos presentes en esa difícil transición que implicó dejar de ser el partido en el poder y construir caminos para trabajar por el bien del país desde la oposición.

Sin ser mayoría, logramos construir consensos y concretar reformas que han sido positivas para nuestro régimen democrático.

Por eso, me entusiasma haber recibido la confianza de mi partido y mis compañeros para ser Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados en esta que es la segunda alternancia democrática del país y que encabezará Enrique Peña Nieto.

Hoy vivimos un momento decisivo en nuestra historia. Hemos ganado la Presidencia de la República, con un candidato que fue capaz de enarbolar un proyecto integral para dar rumbo al país y ganar el voto mayoritario de los mexicanos.

La propuesta del Partido Revolucionario Institucional, nuestro partido, encabezada por Enrique Peña Nieto, tiene un sólido respaldo democrático y legítimo, de eso no cabe la menor duda.

Es una propuesta de hondo calado histórico.

Se trata de hacer transitar al país del siglo veinte al siglo veintiuno, de remover resistencias, superar atavismos y ser capaces de innovar, en todos los órdenes, para dar el salto cualitativo que México necesita.

Que nadie dude o se equivoque. Las diputadas y los diputados del PRI, asumiremos nuestra responsabilidad, haremos valer nuestra fuerza y seremos la voz y el apoyo del gobierno, como corresponde al partido en el poder. Lo haremos con disposición al diálogo y los acuerdos, con base en una alianza para las reformas y el bien superior de la Nación.

Asumiremos nuestro mandato y buscaremos construir los acuerdos necesarios para ponerlo en práctica, en la pluralidad y la democracia.

Junto a nuestro gobierno y al lado de nuestro Presidente, construiremos, no impondremos, las soluciones que el país necesita.

Muchas gracias.

FUENTE: NOTIMEX