El Instituto Federal Electoral se encuentra saturado de quejas interpuestas por los actores políticos e incluso por particulares, lo que obliga a una reflexión al interior para evitar que estos medios sean utilizados como una “arma política”, consideró el consejero Francisco Guerrero Aguirre.

En entrevista el consejero destacó la importancia que tras concluir con el actual proceso electoral, el IFE realice un proceso de revisión que garantice, no sólo la eficiencia de sus procesos sancionadores, sino también que estos cumplan su verdadero objetivo.

“En su momento habrá que hacer un proceso de reflexión para ver cómo podemos hacer que este procedimiento sea más rápido, pero también que no se utilicen las quejas, como sucede en muchas ocasiones, como un arma política”, puntualizó.

Detalló que la presentación tan intensa que se ha visto, especialmente durante este proceso electoral, ha generado que el órgano electoral se encuentre saturado para ejecutar su vertiente sancionadora.

Guerrero Aguirre señaló que de acuerdo al último informe que se presentó en materia de quejas, se evidencio un crecimiento exponencial, toda vez que los partidos y las coaliciones han incrementado las quejas presentadas en contra de otros partidos o candidatos.

Por lo que del 9 al 16 de julio se triplicó el número de quejas por denuncias relacionadas principalmente con el rebase del tope de gasto de campaña, alcanzando 162 quejas que representan el 73% de las 227 quejas recibidas en 2012.

En lo que va del año el IFE ha resuelto 24 procedimientos y 203 están siendo desahogados, de acuerdo a la complejidad de cada caso y de conformidad con las disposiciones de Ley.