México registró una disminución de la pérdida forestal causada por la tala ilegal en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, en el centro del país, informó hoy el comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas, Luis Fueyo.

En rueda de prensa en la capital, dijo que por primera vez desde la creación de la reserva en 2000 no se detectó pérdida forestal por la tala ilegal en su zona núcleo, aunque advirtió que sí se produjo una degradación en 20,95 hectáreas de bosque por otros motivos.

Indicó que el 32,51 % del área perjudicada, ubicada en su totalidad en el occidental estado de Michoacán, fue a causa del saneamiento forestal en la propiedad federal y estatal en Angangeo, mientras el 67,49 % restante se debió a sequías y plagas en varios ejidos.

Fueyo recordó que en la temporada pasada (2010-2011) la tala ilegal en la zona núcleo de la reserva, que ocupa un total de 56.259 hectáreas en el Estado de México y Michoacán, disminuyó un 69,23 % con respecto a 2009-2010, al pasar de 1,56 hectáreas a sólo 0,48.

No obstante, señaló que análisis elaborados con un mayor nivel de detalle en la zona núcleo dan cuenta de la existencia de una modalidad de tala de menor escala, denominada «tala hormiga», en varios predios, cuya magnitud aún está siendo determinada.

El director general del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) México, Omar Vidal, resaltó la importancia de esta disminución porque «indica que los esfuerzos conjuntos están dando resultados», pero matizó las conclusiones.

«Que no hayamos detectado no quiere decir que no exista la tala, lo que nos puede indicar es que la cantidad es tan mínima que no es posible detectarla con los análisis que estamos haciendo», dijo.

Explicó que esta reducción se debe, en primer lugar, a una mejora en las tareas de vigilancia y en la aplicación de la ley, y, en segundo, a un incremento en los apoyos e incentivos económicos a las comunidades que viven en la reserva.

Vidal afirmó que ahora la prioridad es que esos cambios en el bosque tengan efecto sobre la migración de la mariposa monarca, que en los últimos años ha estado marcada por una reducción del número de hectáreas ocupadas durante su hibernación en México.

«Lo importante es detener y eliminar la pérdida forestal para que la mariposa tenga tiempo de irse adaptando a las zonas que se perdieron. Reforestarlas es algo que estamos haciendo, restaurarlas para que las mariposas en 10 o 20 años puedan ocuparlas», indicó.

El director de WWF precisó que la disminución del número de mariposas que llegan a los bosques de México se debe, entre otros factores, a las cambiantes condiciones climatológicas en Estados Unidos y Canadá, donde comienza la migración.
Asimismo, señaló otros problemas en ambos países, como la urbanización de zonas donde antes se asentaba la monarca y el uso de herbicidas que afectan a la planta de la cual la larva se alimenta.

Confió en que estos y otros retos sean tomados en cuenta por el próximo Gobierno federal, que asumirá el 1 de diciembre, al que instó a que mantenga la conservación de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca como una prioridad para México.

Las monarcas (danaus plexippus) emigran desde principios de octubre desde el sur de Canadá, atraviesan Estados Unidos y llegan en la segunda semana de noviembre a su «casa de invierno» mexicana.

Ahí permanecen durante unos cinco meses, lapso en el que además aprovechan para reproducirse. En marzo se repite el mismo proceso pero en dirección contraria, cuando emprenden el viaje de retorno de unos 3.000 kilómetros.

Agencia EFE