Auriga era el hombre que en las antiguas Grecia y Roma gobernaba los carros jalados hasta por diez caballos, y que con una afortunada combinación de fuerza, inteligencia, experiencia, temple y audacia, lograba armonizar las cualidades de los corceles, cada uno de los cuales tenía una función que, aunque específica y diferente, resultaba complementaria a las de los demás, y fundamental para que el conjunto conservara armonía, cobrara velocidad y adquiriera potencia, siempre en tensión dinámica, siempre avanzando y asumiendo el riesgo.

Auriga que, en el mito de “El Carro Alado” de Platón, representa la parte racional del ser humano, destinada a la dirección de la vida, al conocimiento y lo sublime de nosotros mismos; y los caballos que representan las fuerzas irascibles que permiten la realización de acciones buenas y bellas, así como lo concupiscible, los deseos y pasiones que nos impulsan hacia lo sensible.

Figura literaria y filosófica que en la vida contemporánea bien puede ser útil para ilustrar y comprender las dificultades de guiar a la sociedad, lo cual no permite descanso, ni distracción y, por el contrario, exige acelerar el ritmo de crecimiento y desarrollo, sin desbocarse en el esfuerzo o descuidar ninguno de los múltiples factores que inciden en nuestra vida; ése es el desafío de gobernar, que impone trabajar sin descanso, y pensar en todo, todo el tiempo.

Como auriga que se apresta a tomar las riendas, aunque haciendo gala de prudencia, el candidato triunfador y virtual Presidente Electo, Enrique Peña Nieto, ha mantenido su decisión de no hacer públicas decisiones relativas a su futuro gobierno, pero tampoco maniatado, no ha dudado en dar pasos importantes; el 17 de julio visitó al presidente Felipe Calderón, donde acordaron llevar a cabo un proceso ordenado de transición administrativa y política transparente; el 8 de agosto, en reunión con los gobernadores electos y en funciones del PRI, se comprometió a trabajar en estrecha colaboración con todos los mandatarios locales del país; al día siguiente, en comida de trabajo con los diputados federales y senadores del PRI que conformarán la LXII Legislatura, se refirió a las reformas que impulsará para acelerar el desarrollo nacional; y el jueves pasado sostuvo un encuentro con los presidentes municipales electos, donde refrendó su compromiso de hacer valer las decisiones de los poderes y órdenes de gobierno que promuevan el desarrollo económico y social, desde los municipios.

Como se advierte, el virtual Presidente Electo ha ido entrando en contacto con algunas de las principales instancias del poder público y, seguramente, acelerará dicho proceso cuando su triunfo haya sido formalmente reconocido por las autoridades, a efecto de asir entre sus dedos las cuerdas que conecten su accionar con los poderes y ámbitos de gobierno, y pueda comenzar a trasmitir la confianza que la ciudadanía requiere para participar en los asuntos de interés general, respaldar las decisiones de gobierno que a juicio de la gente lo merezcan, y vigilar la actuación de las autoridades; en suma, una sociedad entusiasmada que vea a un auriga que, por sus actos, le brinda confianza.