Luego de que los agentes de la Policía Federal que dispararon contra un vehículo diplomático de Estados Unidos rindieran su declaración, se fortalece la hipótesis que apunta a que se trató de una confusión, al pensar que se trataba de secuestradores.
Tras la declaración de los 12 agentes que participaron en la agresión, contra los estadounidenses Jess Hoods Garner y Stan Dove Boss y un capitán de la Marina, declararon ante la de la Procuraduría General de la República (PGR) y el Ministerio Público de la Federación, que todo se trato de una confusión.
Los agentes federales pensaron que la camioneta Toyota era ocupada por secuestradores que operan en el estado de Morelos y no que transportaba a empleados de la embajada norteamericana y de un elemento de la Marina.
Los agentes que participaron en el ataque el pasado viernes, serán trasladados de la delegación de la PGR en Morelos, a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en el DF.
La Representación Social Federal integra el expediente del caso, al cual se le agregarán los resultados periciales en las distintas materias.
Los Policías Federales se encuentran en calidad de presentados; una vez que terminen las diligencias de ley podría cambiar su situación legal. Será hasta el próximo martes cuando se de a conocer los resultados periciales, sobre todo el de mecánica de hechos, para determinar que fue lo qué ocurrió.
Será hasta el próximo 28 de agosto cuando se de a conocer la situación jurídica de los 12 elementos federales.
Los delitos por lo que podrían ser acusados los 12 agentes federales son: delincuencia organizada, abuso de autoridad, homicidio en grado de tentativa, lesiones y daño en la propiedad.
FUENTE: VANGUARDIA

