La canciller Patricia Espinosa afirmó ante el Senado que México se ha consolidado como una “mediana potencia” y pidió fortalecer los activos que deja la administración del presidente Felipe Calderón, como los instrumentos internacionales promovidos a nivel hemisférico y global para combatir el crimen organizado.

Patricia Espinosa sostuvo que con Estados Unidos hubo una relación de responsabilidad compartida, respeto mutuo y soberanía.

Al comparecer ante el Senado, Espinosa Cantellano defendió la política exterior impulsada en este sexenio y sostuvo que al comenzar la presente administración había tres objetivos muy concretos en materia de política exterior.

“El primero era superar los conflictos que existían con otros países. Hace seis años nuestra diplomacia enfrentaba una serie de problemas que afectaban la actuación internacional de México. Gracias a una labor cuidadosa y paciente, logramos poner fin a esos desencuentros y generar condiciones de diálogo y entendimiento, como corresponde a una gestión diplomática profesional”, dijo.

Afirmó que los diferendos que “ocasionalmente” surgen en el entorno internacional son hoy atendidos en un espíritu de diálogo y respeto recíproco, “lo que permite mantener relaciones de amistad y cooperación con todos los países”.

Sin referirse específicamente a Cuba, la canciller agregó que la importancia de este logro queda de manifiesto al analizar el estado actual de los vínculos de México con los países de América Latina y el Caribe.

“El haber superado las diferencias previas con países de nuestra región resulta estratégico no sólo por motivos de identidad y afinidad sino también por las oportunidades comerciales y de inversión que ello conlleva. Hoy, afortunadamente, hemos desarrollado con los países hermanos de América Latina y el Caribe una relación más profunda y cercana”, aseguró Espinosa Cantellano.

En cuanto a Estados Unidos, la funcionaria aseveró que en estos años se impulsó un cambio paradigmático en las relaciones con ese país, a través de esquemas de cooperación en todos los temas de la agenda bilateral, incluyendo los fronterizos y comerciales.

“En particular, desarrollamos una nueva visión en materia de seguridad que apoya los esfuerzos de cada país bajo los principios de responsabilidad compartida, respeto mutuo y soberanía”, dijo.

Sostuvo que en estos seis años, México se propuso y desarrolló una relación amplia y madura con el gobierno estadounidense, basada en el respeto recíproco, la cooperación y el sentido de responsabilidad compartida, donde “corresponsabilidad fue el concepto impulsado y defendido por México que hoy es un principio vigente”.

“La confianza que hemos construido y la noción de corresponsabilidad nos permiten evaluar y enfrentar de manera conjunta los problemas, por graves que parezcan”.

En ese sentido, resaltó que en estos años se impulsó un cambio paradigmático en las relaciones con Estados Unidos a través de esquemas de cooperación en todos los temas de la agenda bilateral, incluyendo los fronterizos y comerciales.

No obstante, la canciller reconoció que falta mucho por hacer y que aún es necesario superar rezagos y encarar con firmeza los problemas de hoy.

Ante la nueva Legislatura del Senado, pidió consolidar objetivos no solo en el ámbito político y de cooperación, al asegurar que México goza hoy de un creciente reconocimiento internacional en ámbitos como el manejo responsable de la economía, la protección al medio ambiente, el impulso al desarrollo social y el fortalecimiento al Estado de derecho.

“A nivel regional hemisférico y global también hemos promovido vigorosamente el combate al crimen organizado, incluyendo la ampliación y la efectiva aplicación de los instrumentos internacionales en la materia, es importante mantener y fortalecer estos activos de nuestra la política exterior que han dado mayor presencia a nuestro país y seguir contribuyendo sobre esta base a la solución de los retos que México comparte con la comunidad internacional”, expuso.