Diputados federales del PAN lanzaron un ultimátum al gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, para que en un plazo de 48 «dé la cara» y presente un plan para acabar con la violencia en la entidad.

De lo contrario, advirtieron, analizarán desde un juicio político hasta la solicitud de su renuncia.

Legisladores neoloneses exigieron al mandatario estatal cumplir su promesa de campaña: «Dar la vida por Nuevo León” y cuestionaron: «¿Cuántos muertos más necesita o acaso tiene que vivir en carne propia el dolor de Nuevo León para poner un ¡Ya basta a la violencia!»

Encabezados por el legislador Arturo Salinas Garza demandaron a Medina ser «un buen gobernador, uno que dé la cara y trabaje de tiempo completo»; en ese sentido acusaron a las autoridades estatales de «lucrar con las víctimas de violencia».

Asimismo, exigieron el pronto esclarecimiento del asesinato del ex legislador Hernán Beldén, «amigo y una víctima más de la violencia».

«Hoy, y como ha venido sucediendo desde hace nueve años, desde que el PRI asumió la gubernatura de Nuevo León, las familias sufren una ola de violencia que ha generado la opacidad de las autoridades estatales, Hernán Belden, un amigo, un ciudadano de Nuevo León es una víctima más de la ola de violencia por la que atraviesa el estado».

«Exigimos que se lleven a cabo las investigaciones pertinentes de manera transparente y puntual que permitan dar a conocer y esclarecer éste y todos los hechos lamentables de crimen que han sufrido las familias de Nuevo León. No podemos tolerar un asesinato más, por ello, pedimos que salga y nos dé la cara y que en un término no mayor a 48 horas nos diga qué va a hacer usted para terminar la criminalidad de Nuevo León. Licenciado Medina, Nuevo León necesita un gobernador», demandó.

En respuesta, el diputado del PRI Pedro Pablo Treviño aseguró que el llamado del los legisladores del PAN a Medina es «fascista» y que el exhorto al cese de la violencia lo deben hacer a escala federal, al presidente Felipe Calderón.